La desarrolladora inmobiliaria y constructora GCDI presentó ante la Justicia un detallado informe sobre la crisis financiera que atraviesa y reveló un pasivo de $125.477 millones. La compañía, responsable de importantes desarrollos inmobiliarios y de la ampliación del estadio de Club Atlético River Plate, atribuyó su situación a la caída del mercado, las dificultades de financiamiento y los problemas surgidos en algunos de sus principales proyectos.
La crisis que golpea al sector de la construcción y el mercado inmobiliario argentino sumó un nuevo capítulo con la presentación judicial realizada por GCDI, una de las desarrolladoras más importantes del país. La empresa inició un proceso de reestructuración financiera y expuso ante la Justicia el complejo escenario económico que la llevó a la cesación de pagos y a la necesidad de buscar una salida judicial para ordenar sus deudas.
En la documentación presentada, la compañía informó que al 31 de marzo de 2026 contaba con activos por $107.679 millones y pasivos por $125.477 millones, una situación que dejó a la firma con patrimonio neto negativo. Los números reflejan la profundidad de la crisis y ponen de manifiesto las dificultades que enfrenta el sector de la construcción en un contexto de fuerte retracción económica.
La empresa identificó al desarrollo inmobiliario Astor San Telmo como uno de los puntos de inflexión en su historia reciente. El proyecto, uno de los más importantes de su cartera y valuado en más de $51.600 millones, continúa siendo su principal activo, aunque las dificultades financieras y los cambios en las condiciones del mercado terminaron afectando el equilibrio económico de la compañía.
Desde GCDI sostuvieron que el escenario económico de los últimos años, caracterizado por la volatilidad financiera, las restricciones de financiamiento y la caída de la actividad, impactó directamente sobre la capacidad de la empresa para sostener el ritmo de inversión y cumplir con sus compromisos financieros. La firma también remarcó que la incertidumbre macroeconómica afectó la demanda de nuevos desarrollos y complicó el acceso al crédito.
La crisis de la constructora se inscribe además en un contexto más amplio de dificultades para el sector. La actividad de la construcción viene registrando fuertes caídas, con menores niveles de inversión, retracción del mercado inmobiliario y un freno en numerosos proyectos de infraestructura y desarrollos privados. Empresas de distintos segmentos del rubro debieron revisar sus planes de expansión y reestructurar sus operaciones durante los últimos meses.
El caso de GCDI adquiere relevancia por la trayectoria de la compañía en el mercado argentino. La empresa participó en importantes desarrollos urbanos y también en la ampliación del estadio Monumental de River Plate, una de las obras deportivas más emblemáticas de los últimos años en el país. Su situación financiera, por lo tanto, es observada con atención por inversores, acreedores y otros actores del sector de la construcción.
La apertura del proceso judicial busca establecer un marco de negociación con los acreedores y permitir la continuidad operativa de la compañía mientras se intenta alcanzar un acuerdo para reestructurar sus obligaciones financieras. Este tipo de mecanismos son utilizados por las empresas para evitar la quiebra y encontrar una salida ordenada a situaciones de estrés económico extremo.
Mientras tanto, la situación de GCDI se convirtió en otro indicador de las dificultades que atraviesa el sector de la construcción en la Argentina. El deterioro de la actividad, las restricciones financieras y la incertidumbre económica continúan generando desafíos para empresas que durante años fueron protagonistas de algunos de los principales proyectos inmobiliarios y de infraestructura del país.
Fuente: Ámbito Financiero



