La actividad minera y de hidrocarburos volvió a mostrar señales de recuperación durante mayo. El Índice de Producción Industrial (IPI) Minero registró su tercer aumento mensual consecutivo y alcanzó un nuevo récord, impulsado principalmente por el fuerte crecimiento del petróleo no convencional, que registró un salto interanual del 39%.
La producción minera argentina consolidó en mayo una tendencia positiva que se viene observando desde principios de año. Según los últimos datos oficiales, el Índice de Producción Industrial (IPI) Minero registró un incremento mensual del 0,4%, marcando su tercer avance consecutivo y alcanzando el nivel más alto desde que se elabora la serie estadística.
En la comparación interanual, la actividad minera mostró un crecimiento del 9,2%, impulsado principalmente por la expansión de la producción de petróleo y gas, especialmente en los yacimientos no convencionales ubicados en la formación de Vaca Muerta. El desarrollo de esta cuenca energética continúa siendo uno de los principales motores de la actividad extractiva del país.
El dato más destacado del informe fue el comportamiento del petróleo no convencional, cuya producción creció un 39% respecto de mayo de 2025 y superó por primera vez los 3.000 miles de metros cúbicos. Este desempeño confirma el fuerte proceso de expansión que atraviesa el sector energético argentino y la creciente importancia del shale oil en la matriz productiva nacional.
En contraste, la producción de petróleo convencional continúa mostrando señales de retroceso. Los datos oficiales indican una caída interanual cercana al 10%, afectando particularmente a provincias productoras tradicionales que enfrentan un proceso de declinación de sus yacimientos maduros.
El sector gasífero también exhibió números positivos. La producción de gas natural aumentó un 5,5% interanual, impulsada por un crecimiento del 14% en la extracción de gas no convencional, mientras que la producción de gas convencional registró una disminución cercana al 10%.
Los especialistas señalan que el dinamismo de los hidrocarburos no convencionales está modificando la estructura energética argentina y generando nuevas oportunidades de inversión, exportaciones y generación de empleo en regiones vinculadas al desarrollo de la actividad petrolera y minera. Al mismo tiempo, destacan que el crecimiento del sector se convirtió en uno de los principales factores de ingreso de divisas para la economía nacional.
Sin embargo, no todos los indicadores productivos mostraron un desempeño favorable. La actividad pesquera registró su cuarto descenso mensual consecutivo y cayó un 24,3% en comparación con el mismo mes del año anterior, alcanzando su nivel más bajo desde febrero de 2025. La finalización de la temporada de pesca del calamar y las dificultades del sector explican gran parte de este retroceso.
El contraste entre el fuerte crecimiento de la minería y los hidrocarburos y la caída de otros sectores productivos vuelve a poner de manifiesto el peso creciente de las actividades extractivas en la economía argentina. Mientras la producción energética bate récords de la mano de Vaca Muerta, el desafío sigue siendo traducir ese crecimiento en mayores inversiones, empleo y desarrollo para el conjunto del país.
Fuente: Ámbito Financiero



