El CEO del Banco Galicia, Diego Rivas, expresó su preocupación por el aumento de la morosidad entre familias y empresas argentinas y aseguró que el deterioro del poder adquisitivo está afectando la capacidad de pago de créditos, expensas, impuestos, servicios y medicina prepaga. Sus declaraciones se producen en un contexto de creciente preocupación por el endeudamiento de los hogares y el incremento de los incumplimientos financieros.
Durante una entrevista, el máximo ejecutivo de una de las principales entidades financieras del país sostuvo que el problema ya excede a los préstamos bancarios. “La gente no solo dejó de pagar el crédito; dejó de pagar las expensas, los impuestos. La situación es muy compleja”, afirmó, al describir el escenario que observa el sistema financiero argentino.
Rivas explicó que el incremento de la morosidad responde principalmente a la pérdida del poder adquisitivo de los salarios, el aumento de los gastos fijos de los hogares y las elevadas tasas de interés. Según indicó, muchas familias comenzaron utilizando el crédito para sostener el consumo, pero el deterioro de los ingresos terminó afectando su capacidad para cumplir con los pagos.
El directivo también señaló que las dificultades alcanzan a las empresas. A su entender, el actual nivel de tasas reales representa una carga difícil de sostener para numerosos sectores productivos, lo que incrementa el riesgo de incumplimientos y afecta la actividad económica.
Las advertencias del CEO coinciden con un deterioro de los indicadores del sistema financiero. Informes privados muestran que la morosidad de las familias continúa creciendo y que millones de personas ya quedaron excluidas del acceso al crédito formal debido a atrasos en el pago de préstamos y tarjetas.
El fenómeno también comenzó a reflejarse en los balances bancarios. En los últimos meses, el Grupo Financiero Galicia informó fuertes pérdidas asociadas al aumento de los créditos incobrables, una situación que analistas consideran representativa de las dificultades que atraviesa buena parte del sistema financiero argentino.
Especialistas sostienen que la combinación de salarios que perdieron poder de compra, tasas elevadas e incremento del costo de vida provocó que muchas familias prioricen los gastos esenciales, relegando el pago de obligaciones financieras. Esa situación no solo impacta sobre los bancos, sino también sobre consorcios, empresas de servicios, colegios privados y prestadores de medicina prepaga.
Las declaraciones de Rivas adquirieron especial repercusión porque provienen del principal banco privado del país y contrastan con las explicaciones que atribuyen el aumento de la mora exclusivamente al sobreendeudamiento de los consumidores. El ejecutivo insistió en que el deterioro de los ingresos constituye uno de los factores centrales para comprender la situación actual y advirtió que el desafío será recuperar la capacidad de pago de familias y empresas sin afectar el funcionamiento del crédito.
Fuente: InfoNews



