Las ventas en corredores comerciales y shoppings de Córdoba cayeron un 18% interanual

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El consumo continúa mostrando señales de debilidad en la ciudad de Córdoba. Un relevamiento de la Cámara de Comercio reveló que durante junio las ventas en corredores comerciales y shoppings registraron una caída interanual del 18%, mientras que la rentabilidad de los comercios también sufrió un fuerte retroceso, reflejando un escenario cada vez más complejo para el sector.

La actividad comercial en la capital cordobesa volvió a encender las alarmas luego de que el Observatorio Comercial de la Cámara de Comercio de Córdoba difundiera los resultados correspondientes a junio. El informe mostró una fuerte retracción del consumo en comparación con el mismo mes del año anterior, con una baja del 18% en las unidades vendidas en los corredores comerciales y los principales centros de compras de la ciudad. Los datos reflejan un deterioro significativo del mercado interno y confirman las dificultades que atraviesa el comercio minorista.

La caída de las ventas estuvo acompañada por una disminución todavía más pronunciada en la rentabilidad de los negocios. Desde la entidad señalaron que muchos comercios deben afrontar incrementos permanentes en alquileres, tarifas, impuestos y costos laborales, mientras el nivel de consumo permanece estancado. Esta combinación reduce considerablemente los márgenes de ganancia y obliga a numerosos comerciantes a sostener promociones permanentes para intentar mantener el movimiento de clientes.

El informe también evidencia que el comportamiento del consumidor continúa marcado por la cautela. Las familias priorizan las compras indispensables y postergan gastos vinculados con indumentaria, calzado, tecnología y otros bienes considerados no esenciales. En muchos casos, las decisiones de compra dependen de promociones bancarias, descuentos especiales o planes de financiación con tarjetas de crédito, herramientas que siguen siendo fundamentales para sostener parte de la actividad comercial.

Desde el sector comercial reconocen que el escenario económico genera una creciente incertidumbre. Aunque algunos rubros muestran un desempeño relativamente mejor que otros, la mayoría continúa operando por debajo de los niveles esperados para esta época del año. Comerciantes consultados advierten que el flujo de clientes disminuyó notablemente en comparación con temporadas anteriores y que incluso durante fines de semana o fechas especiales el movimiento resulta insuficiente para compensar la caída acumulada.

Los datos locales contrastan con otros relevamientos nacionales que muestran retrocesos de menor magnitud en determinadas regiones del país. Sin embargo, la situación cordobesa aparece entre las más preocupantes, ya que el descenso del consumo alcanza niveles de dos dígitos y golpea tanto a los corredores comerciales tradicionales como a los shoppings, que históricamente lograban amortiguar mejor los períodos de desaceleración económica.

Las cámaras empresarias sostienen que la pérdida del poder adquisitivo continúa siendo uno de los principales factores que explican la contracción del consumo. Si bien algunos indicadores macroeconómicos muestran señales de estabilidad, la recuperación todavía no se traduce en una mejora del bolsillo de los consumidores, quienes mantienen una actitud prudente frente a los gastos cotidianos y priorizan el ahorro o la cancelación de obligaciones financieras.

El panorama genera preocupación entre comerciantes y empresarios, especialmente de cara al segundo semestre del año. Muchas pequeñas y medianas empresas advierten que, si la demanda no logra recuperarse en los próximos meses, podrían verse obligadas a reducir inversiones, limitar incorporaciones de personal o incluso replantear la continuidad de algunos locales. El sector insiste en la necesidad de implementar medidas que estimulen el consumo interno y alivien la presión sobre los costos operativos.

Mientras tanto, el comercio cordobés continúa atravesando un período de fuerte incertidumbre. La evolución de la inflación, el comportamiento del salario real y la confianza de los consumidores serán variables determinantes para definir si la actividad logra comenzar una recuperación durante los próximos meses o si, por el contrario, el escenario de caída del consumo se profundiza y prolonga las dificultades que hoy enfrentan miles de comerciantes de la ciudad.

Fuente: La Nueva Mañana

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