Una mujer de 45 años falleció en las últimas horas en el Hospital Zonal Ramón Carrillo de San Carlos de Bariloche tras permanecer internada en terapia intensiva con un cuadro confirmado de hantavirus. La paciente había experimentado un rápido deterioro de su estado de salud pese a los tratamientos realizados por el equipo médico. El caso volvió a encender las alertas epidemiológicas en la región andina, donde las autoridades sanitarias intensificaron el seguimiento de los contactos estrechos y reforzaron las medidas de prevención.
La mujer era la esposa de un paciente que había contraído hantavirus unos 45 días antes y que logró recuperarse tras permanecer internado en el mismo hospital. Luego de aquel episodio, había cumplido con el aislamiento preventivo de 21 días establecido para los contactos estrechos, sin presentar síntomas durante ese período. Sin embargo, días después de finalizado el seguimiento epidemiológico comenzó con un cuadro que inicialmente fue atribuido a una infección urinaria, aunque posteriormente evolucionó con fiebre, dolores musculares y tos, lo que motivó nuevos estudios que confirmaron la infección por hantavirus.
Tras la confirmación del diagnóstico, la paciente fue internada en el Hospital Ramón Carrillo y, debido al agravamiento de su estado clínico, debió ser trasladada a la Unidad de Terapia Intensiva, donde permaneció bajo asistencia respiratoria mecánica. Pese al trabajo del equipo médico y a las medidas terapéuticas implementadas, sufrió una rápida descompensación y falleció este lunes. El centro de salud expresó sus condolencias y acompañamiento a la familia.
El caso despertó especial atención entre los especialistas porque los síntomas aparecieron una vez finalizado el período habitual de vigilancia epidemiológica para contactos estrechos. Aunque la paciente había cumplido correctamente el aislamiento recomendado, las autoridades sanitarias continúan investigando las circunstancias del contagio y mantienen un monitoreo permanente sobre las personas que tuvieron contacto con ella en los días previos al diagnóstico.
Desde el Ministerio de Salud de Río Negro recordaron que el hantavirus es una enfermedad viral transmitida principalmente por el contacto con secreciones, saliva, orina o materia fecal de roedores silvestres infectados, especialmente el ratón colilargo, especie presente en distintas zonas de la Patagonia. En el caso del virus Andes, también se han documentado situaciones excepcionales de transmisión entre personas mediante contacto estrecho y prolongado.
Entre los principales síntomas se encuentran fiebre elevada, dolores musculares intensos, cefalea, malestar general, náuseas y dificultades respiratorias que pueden agravarse rápidamente. Debido a la evolución potencialmente severa de la enfermedad, las autoridades recomiendan consultar de inmediato ante la aparición de estos signos, especialmente si la persona estuvo en zonas rurales o boscosas donde habita el roedor transmisor.
Las autoridades sanitarias también insistieron en la importancia de adoptar medidas preventivas, como ventilar ambientes cerrados antes de ingresar, evitar el contacto con excrementos de roedores, mantener limpios los espacios de almacenamiento de alimentos y utilizar protección adecuada al realizar tareas de limpieza en galpones, cabañas o viviendas deshabitadas. Estas acciones son consideradas fundamentales para disminuir el riesgo de contagio.
El fallecimiento de la paciente volvió a poner el foco sobre la vigilancia epidemiológica en la región cordillerana. Mientras continúa el seguimiento de las personas que mantuvieron contacto con ella, las autoridades sanitarias reiteraron que el riesgo para la población general sigue siendo bajo, aunque insistieron en la necesidad de mantener las medidas de prevención y consultar rápidamente ante la aparición de síntomas compatibles con la enfermedad.
Fuente: Noticias Argentinas, Hospital Zonal Ramón Carrillo de Bariloche.



