La Cámara de Diputados fue convocada a una sesión especial para debatir el proyecto de ley conocido como “Súper RIGI”, una iniciativa impulsada por el Gobierno de Javier Milei que amplía los beneficios fiscales, aduaneros y cambiarios del Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI). El oficialismo apuesta a obtener la aprobación de una herramienta destinada a captar inversiones de gran escala en sectores tecnológicos e industriales estratégicos, aunque el proyecto ya genera fuertes debates por su impacto económico, fiscal y productivo.
El tratamiento del proyecto fue incluido en una sesión especial convocada para este miércoles a las 12 por el bloque de La Libertad Avanza. Además del Súper RIGI, el temario contempla acuerdos bilaterales con Francia, Italia, Suiza y la República de San Marino en materia tributaria, seguridad social y cooperación internacional.
El denominado Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones en Nuevas Industrias, más conocido como Súper RIGI, busca ampliar el esquema vigente del RIGI aprobado anteriormente por el Congreso. Según el Gobierno, el nuevo régimen apunta exclusivamente a proyectos que desarrollen industrias que aún no existen o tienen escaso desarrollo comercial en el país, con el objetivo de impulsar una mayor industrialización y generar nuevas cadenas de valor.
Entre las actividades alcanzadas por el proyecto se encuentran la inteligencia artificial, los centros de datos, la fabricación de semiconductores, la producción de baterías de litio, el hidrógeno de bajas emisiones, el gas natural licuado (GNL), los reactores nucleares modulares, los vehículos eléctricos, la industria aeroespacial, los paneles solares, las turbinas eólicas y otros desarrollos tecnológicos considerados estratégicos.
Para acceder al régimen, los proyectos deberán contemplar inversiones mínimas de 1.000 millones de dólares y cumplir con una serie de requisitos establecidos por la iniciativa. A cambio, las empresas obtendrán importantes beneficios tributarios, entre ellos una reducción de la alícuota del Impuesto a las Ganancias al 15%, estabilidad fiscal por 30 años, amortización acelerada de inversiones, exenciones aduaneras y un régimen cambiario más flexible para el ingreso y salida de divisas.
El Gobierno sostiene que el objetivo es posicionar a la Argentina como un destino competitivo para captar inversiones de gran escala en sectores vinculados a la innovación tecnológica y la transición energética. Desde la Casa Rosada consideran que estos incentivos permitirán generar empleo calificado, incrementar las exportaciones y diversificar la matriz productiva del país.
Sin embargo, el proyecto también despertó cuestionamientos de distintos sectores políticos y económicos. Entre las principales críticas aparecen las dudas sobre el costo fiscal de los beneficios otorgados, el posible impacto sobre la recaudación, la situación de los proveedores nacionales y las ventajas concedidas a grandes grupos inversores. También existen planteos respecto de la necesidad de que provincias y municipios adhieran expresamente al régimen para que los proyectos puedan acceder a los beneficios previstos.
La sesión especial será una nueva prueba para el oficialismo en la Cámara de Diputados, donde deberá reunir el respaldo de bloques aliados para avanzar con una de las iniciativas económicas consideradas prioritarias por el Gobierno de Javier Milei. El resultado de la votación será seguido de cerca por el sector empresario y los mercados, ya que el Ejecutivo considera al Súper RIGI una pieza central de su estrategia para promover inversiones de gran magnitud en la Argentina.
Fuente: Minuto Uno, Ámbito, La Opinión y Cámara de Diputados.



