Crisis en la construcción: se perdieron más de 81 mil empleos registrados durante el gobierno de Milei

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La industria de la construcción atraviesa uno de los momentos más críticos de los últimos años. Un informe elaborado por Misión Productiva, sobre la base de datos oficiales de la Superintendencia de Riesgos del Trabajo (SRT), reveló que entre noviembre de 2023 y febrero de 2026 se destruyeron 81.295 puestos de trabajo registrados, convirtiendo al sector en el más afectado por la pérdida de empleo formal desde el inicio de la gestión de Javier Milei. La paralización de la obra pública y la desaceleración de la inversión privada aparecen como las principales causas del deterioro.

El relevamiento indica que la construcción fue la actividad económica con mayor pérdida de empleo registrado en términos absolutos desde el cambio de gobierno. Los 81.295 puestos de trabajo formales eliminados representan un fuerte retroceso para un sector que históricamente se caracterizó por su capacidad de generar empleo intensivo y dinamizar numerosas actividades vinculadas a la producción de materiales, el transporte y los servicios.

El estudio atribuye este escenario principalmente a la decisión del Gobierno nacional de paralizar la mayor parte de la obra pública y reducir significativamente la inversión estatal en infraestructura. A ello se sumó una marcada desaceleración de los proyectos privados, producto del encarecimiento de los costos de construcción, la caída del consumo y las dificultades para acceder al financiamiento.

La crisis también se refleja en la percepción de quienes integran la cadena de valor del sector. Según el último Estudio de Opinión Construya, realizado entre 370 profesionales y empresarios, el 67% afirmó haber registrado una disminución de su nivel de actividad durante los últimos doce meses. Apenas un 10% aseguró haber mejorado su situación, mientras que el 23% indicó que mantuvo niveles similares a los del año anterior.

A la caída de la actividad se suma el incremento de los costos. Datos del INDEC muestran que el costo de la construcción continúa en aumento, presionando sobre la rentabilidad de las empresas y dificultando el inicio de nuevos proyectos. Este contexto llevó a que muchas constructoras redujeran personal o postergaran inversiones a la espera de una recuperación del mercado.

El informe señala además que la obra pública nacional representa actualmente apenas una fracción de la demanda que sostenía al sector en años anteriores. En ese escenario, las refacciones, ampliaciones y pequeñas obras privadas se transformaron en el principal sostén de la actividad, aunque resultan insuficientes para compensar la pérdida de grandes proyectos de infraestructura.

Las perspectivas para los próximos meses continúan marcadas por la incertidumbre. Entre los profesionales consultados por Construya, el 34% considera que la actividad mejorará durante el próximo año, otro 34% cree que permanecerá estable y un 32% anticipa una nueva caída, lo que evidencia la falta de consenso sobre la velocidad de una eventual recuperación.

El deterioro de la construcción también impacta sobre el conjunto de la economía. Se trata de una actividad con fuerte efecto multiplicador sobre industrias como la siderurgia, el cemento, la madera, la fabricación de insumos y el transporte. Por ello, la pérdida de más de 81 mil empleos registrados no solo refleja la crisis del sector, sino también las dificultades que enfrenta buena parte del entramado productivo argentino.

Fuente: Política Argentina, en base a un informe de Misión Productiva elaborado con datos de la Superintendencia de Riesgos del Trabajo (SRT).

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