El gobernador bonaerense, Axel Kicillof, lanzó un fuerte mensaje contra las políticas laborales impulsadas por el gobierno de Javier Milei y aseguró que la flexibilización laboral “no entra” en territorio bonaerense. Lo hizo durante un encuentro con dirigentes sindicales nacionales e internacionales, donde ratificó su respaldo a los trabajadores y profundizó sus críticas al modelo económico de la administración nacional.
La declaración fue realizada en la Casa de Gobierno de la provincia de Buenos Aires durante una reunión con representantes del Comité Regional de Latinoamérica de la Federación Internacional de los Trabajadores del Transporte (ITF). Del encuentro participaron dirigentes sindicales de distintos países, funcionarios bonaerenses y el referente camionero Pablo Moyano, uno de los principales opositores a las reformas impulsadas por el Ejecutivo nacional.
Durante su intervención, Kicillof sostuvo que la Provincia mantiene una posición completamente opuesta a la estrategia económica y laboral impulsada desde la Casa Rosada. En ese contexto afirmó que, mientras tenga herramientas institucionales para hacerlo, las iniciativas de flexibilización laboral promovidas por el Gobierno nacional no serán aplicadas en territorio bonaerense.
El mandatario provincial también expresó su respaldo a las organizaciones sindicales y aseguró que los trabajadores cuentan con el acompañamiento de la administración bonaerense frente a las reformas que consideran perjudiciales para los derechos laborales. Según planteó, las políticas impulsadas por el Gobierno nacional avanzan en sentido contrario a las que su gestión intenta desarrollar en la provincia.
Kicillof vinculó además el programa económico libertario con fenómenos políticos internacionales. Sostuvo que las medidas impulsadas por Milei forman parte de una corriente global de ultraderecha que, según su visión, busca reducir el papel de los Estados nacionales y otorgar mayor poder a las grandes corporaciones económicas.
En la reunión también estuvieron presentes el ministro de Trabajo bonaerense, Walter Correa, y el ministro de Transporte, Martín Marinucci. Ambos funcionarios respaldaron la postura del gobernador y reiteraron las críticas de la administración provincial hacia los cambios laborales promovidos desde el ámbito nacional.
Desde el gobierno bonaerense recordaron además que ya habían manifestado formalmente su rechazo a la reforma laboral impulsada por la Nación. En ese sentido, destacaron la elaboración de informes técnicos y políticos donde cuestionan distintos aspectos de las modificaciones planteadas por el oficialismo nacional.
La presencia de Pablo Moyano otorgó una fuerte carga política al encuentro. El dirigente sindical viene reclamando una mayor unidad del peronismo para enfrentar las políticas de Milei y consideró que el gobernador bonaerense representa uno de los principales referentes de la oposición. La fotografía conjunta fue interpretada como una señal de acercamiento entre sectores gremiales y políticos que buscan construir una estrategia común frente al Gobierno nacional.
El encuentro concluyó con el compromiso de profundizar la articulación entre la provincia de Buenos Aires y organizaciones sindicales internacionales. Kicillof insistió en la necesidad de fortalecer la organización de los trabajadores y construir respuestas coordinadas frente a los desafíos económicos y laborales actuales. Sus declaraciones volvieron a poner en evidencia las profundas diferencias que existen entre la administración bonaerense y el Gobierno nacional en materia de empleo, relaciones laborales y rol del Estado.
Fuente: InfoGremiales



