Histórica constructora Argentina se derrumba tras casi 80 años de actividad y entra en concurso preventivo

Economia
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La empresa constructora Esuco, una de las firmas más emblemáticas de la infraestructura argentina, solicitó la apertura de un concurso preventivo de acreedores luego de atravesar una profunda crisis financiera. La compañía, fundada en 1948 y responsable de más de 500 obras en todo el país, busca ahora reestructurar sus deudas para garantizar su continuidad operativa.

La noticia sacudió al sector de la construcción debido a la relevancia histórica de Esuco dentro del desarrollo de la infraestructura nacional. Durante casi ocho décadas, la empresa participó en algunas de las obras más importantes de la Argentina, incluyendo proyectos energéticos, viales, ferroviarios, hidráulicos, aeroportuarios y de saneamiento. Sin embargo, el fuerte deterioro económico de los últimos años terminó afectando seriamente su capacidad financiera.

La presentación judicial fue realizada ante el Juzgado Nacional en lo Comercial N.º 28, donde la compañía reconoció que atraviesa dificultades para cumplir con sus obligaciones económicas. A través del concurso preventivo, Esuco intentará alcanzar acuerdos con más de 800 acreedores y evitar una situación de quiebra que podría poner en riesgo su continuidad empresarial.

Entre las causas que la empresa identifica como responsables de la crisis aparece el fuerte retroceso de la obra pública. Según la propia constructora, la inversión estatal en infraestructura sufrió una caída cercana al 80% en términos reales respecto de los niveles registrados en 2023, provocando la paralización o ralentización de numerosos proyectos que integraban su cartera de negocios.

La situación se agravó además por conflictos vinculados a contratos energéticos y demoras en pagos correspondientes a obras ejecutadas para organismos estatales. La compañía sostiene que debió financiar parte de esos trabajos con recursos propios y endeudamiento bancario, en un contexto de elevadas tasas de interés que incrementaron significativamente sus costos financieros.

Los números reflejan la magnitud del deterioro. Durante el ejercicio 2024, Esuco registró pérdidas superiores a los 6.200 millones de pesos, luego de haber obtenido ganancias el año anterior. Paralelamente, sus ingresos experimentaron una importante reducción como consecuencia de la caída en la cantidad de obras en ejecución y la disminución de la actividad general del sector de la construcción.

El impacto también alcanzó al empleo. De acuerdo con la documentación presentada ante la Justicia, la empresa redujo su plantilla en más de un 80% en menos de un año. La cantidad de trabajadores pasó de casi 400 empleados a apenas 70, reflejando la profundidad de la crisis que atraviesa una de las compañías históricas de la construcción argentina.

A lo largo de su trayectoria, Esuco participó en proyectos emblemáticos como la represa de Yacyretá, el Aeropuerto Internacional de El Calafate, el Gasoducto del Noreste Argentino, plantas de tratamiento de efluentes, acueductos y numerosas obras viales desarrolladas en distintas provincias. Su presencia durante décadas la convirtió en una de las firmas más reconocidas del sector.

La situación de Esuco es observada con preocupación por empresarios y trabajadores de la construcción, ya que muchos la consideran un reflejo de las dificultades que enfrenta actualmente la actividad. El resultado del proceso judicial será clave para determinar si la empresa logra reordenar sus pasivos, recuperar parte de su capacidad operativa y mantener viva una historia empresarial que comenzó hace casi 80 años.

Fuente: Motor Económico

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