El costo de la construcción volvió a registrar una suba durante mayo y acumuló un incremento del 12,8% en los primeros cinco meses de 2026. El aumento estuvo impulsado principalmente por los gastos generales y la mano de obra, consolidando una tendencia que continúa impactando sobre los proyectos de vivienda, desarrollos inmobiliarios y obras de infraestructura en todo el país.
El Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) informó que el Índice del Costo de la Construcción (ICC) en el Gran Buenos Aires registró una suba del 2,7% durante mayo. Aunque el dato mostró una desaceleración respecto de algunos meses anteriores, volvió a ubicarse por encima de la inflación minorista del período y reflejó la persistencia de presiones sobre el sector.
De acuerdo con el informe oficial, el principal motor del aumento fue el capítulo de Gastos Generales, que avanzó un 4% mensual. En segundo lugar se ubicó la Mano de Obra, con una suba del 3,5%, mientras que los Materiales registraron un incremento más moderado del 1,6%. Esta composición muestra que el impacto de las tarifas, los servicios y las actualizaciones salariales continúa siendo determinante para la evolución de los costos de construcción.
En el caso de la mano de obra, el incremento estuvo relacionado con las actualizaciones salariales acordadas por la Unión Obrera de la Construcción de la República Argentina (UOCRA). Los salarios de los trabajadores registrados mostraron aumentos que se trasladaron directamente al índice general, convirtiéndose en uno de los componentes de mayor incidencia durante el mes analizado.
Los gastos generales también reflejaron el impacto de las actualizaciones tarifarias aplicadas a servicios esenciales. Entre los factores que explican las subas aparecen los incrementos en electricidad, agua, gas y diversos servicios utilizados en las obras, además del aumento en alquileres de maquinaria y equipamiento de construcción.
Dentro del rubro materiales, los mayores aumentos se observaron en productos plásticos, aislantes y materiales cerámicos. Sin embargo, algunos insumos estratégicos para la actividad mostraron estabilidad e incluso leves retrocesos, lo que contribuyó a moderar el crecimiento general del índice durante mayo.
El comportamiento de los distintos componentes del índice impacta de manera directa sobre el mercado inmobiliario y sobre quienes proyectan construir viviendas particulares. Los especialistas advierten que la evolución sostenida de los costos obliga a recalcular presupuestos con frecuencia y genera incertidumbre respecto del valor final de las obras a mediano plazo.
Con el resultado de mayo, el costo de la construcción acumula un aumento del 12,8% en lo que va del año y una variación interanual cercana al 29%. Si bien el ritmo de crecimiento se encuentra por debajo de los niveles registrados durante períodos de alta inflación, continúa representando un desafío para desarrolladores, empresas constructoras y familias que buscan acceder a una vivienda propia.
Los referentes del sector seguirán observando de cerca la evolución de los costos durante el segundo semestre. La dinámica de los salarios, las tarifas de servicios públicos, el valor de los materiales y la actividad económica general serán factores determinantes para definir si la tendencia logra moderarse o si los costos continúan avanzando por encima de otros indicadores económicos.
Fuente: Motor Económico



