Brasil, Argentina y Guyana liderarán el crecimiento petrolero de América Latina, según la OPEP

PETROLEO
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América Latina se perfila como uno de los grandes motores de la producción mundial de petróleo en las próximas décadas. Así lo señala el informe Perspectivas Petroleras Mundiales 2050 de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP), que proyecta un fuerte aumento de la oferta regional impulsado principalmente por Brasil, Argentina y Guyana.

De acuerdo con el organismo, la región incrementará su producción desde 7,5 millones hasta 11,6 millones de barriles diarios hacia 2050, consolidándose como la segunda mayor zona exportadora de crudo del planeta fuera de la alianza OPEP+.

Brasil y Argentina, al frente del crecimiento

El informe destaca que Brasil continuará siendo el principal productor de la región gracias al desarrollo de los yacimientos del presal, mientras que Argentina aportará un crecimiento sostenido impulsado por la explotación de Vaca Muerta, considerada una de las mayores reservas de hidrocarburos no convencionales del mundo.

A ellos se suma Guyana, cuya producción viene creciendo de forma acelerada gracias a los importantes descubrimientos de petróleo realizados en los últimos años frente a sus costas.

La región gana peso energético

Según datos de la Organización Latinoamericana y Caribeña de Energía (Olade), América Latina ya representa alrededor del 11% de la producción mundial de petróleo, con Brasil, México y Venezuela concentrando cerca del 70% de la producción regional actual.

En materia de gas natural, Argentina lidera la producción regional gracias al desarrollo de Vaca Muerta, seguida por Trinidad y Tobago, Brasil y Venezuela.

Un actor cada vez más relevante

Las proyecciones de la OPEP indican que el crecimiento petrolero latinoamericano será uno de los principales aportes a la oferta mundial durante las próximas décadas, en un contexto en el que varios países buscan atraer inversiones, ampliar su infraestructura energética y consolidarse como proveedores estratégicos de hidrocarburos.

Para la región, el desafío no será solo aumentar la producción, sino también equilibrar ese crecimiento con las demandas de la transición energética y las políticas ambientales que impulsan numerosos países a nivel global.

Con ayuda de RT

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