Aceiteros denuncian una nueva provocación patronal y crece la tensión por las paritarias

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La negociación salarial de los trabajadores aceiteros atraviesa uno de sus momentos más tensos luego de que las cámaras empresarias ofrecieran un aumento de apenas 15.000 pesos para mayo. Los sindicatos calificaron la propuesta como una “provocación” y advirtieron que podría desencadenarse un nuevo conflicto gremial una vez finalizada la conciliación obligatoria dispuesta por el Gobierno nacional.

La disputa salarial involucra a la Federación de Trabajadores del Complejo Industrial Oleaginoso, Desmotadores de Algodón y Afines de la República Argentina (FTCIODyARA) y al Sindicato de Obreros y Empleados Aceiteros (SOEA) de San Lorenzo, dos de las organizaciones sindicales más importantes del sector agroexportador argentino. Ambas entidades rechazaron de manera categórica la oferta presentada por la Cámara de la Industria Aceitera (CIARA) durante la quinta audiencia de negociación paritaria.

Según denunciaron los gremios, la propuesta empresarial de sumar apenas 15.000 pesos al salario de mayo constituye un acto de “profunda mala fe” y demuestra la falta de voluntad para alcanzar un acuerdo que contemple las necesidades reales de los trabajadores. Los dirigentes sindicales sostienen que la oferta resulta insuficiente frente al aumento del costo de vida y al nivel de ganancias que registra el sector exportador.

El conflicto se remonta a fines de mayo, cuando las empresas habían propuesto un incremento salarial del 0% para ese mes. Esa situación provocó el lanzamiento de una huelga por tiempo indeterminado en las principales plantas aceiteras del país, especialmente en el cordón industrial de San Lorenzo, desde donde sale una parte fundamental de las exportaciones argentinas de granos, aceites y derivados.

La medida de fuerza fue suspendida luego de que la Secretaría de Trabajo dictara la conciliación obligatoria por quince días. Sin embargo, al no registrarse avances significativos en las negociaciones, crece la posibilidad de que el conflicto vuelva a escalar una vez concluida la instancia administrativa. Fuentes empresarias incluso anticiparon la posibilidad de una nueva extensión de la conciliación para intentar evitar un paro que podría afectar el ingreso de divisas al país.

Los sindicatos fundamentan su reclamo en el concepto de Salario Mínimo Vital y Móvil establecido por la Constitución Nacional y la Ley de Contrato de Trabajo. Según los cálculos elaborados por las organizaciones gremiales, el salario inicial del sector debería ubicarse en 2.802.754 pesos para cubrir adecuadamente las necesidades básicas de una familia trabajadora. Actualmente, el salario básico se encuentra por debajo de esa cifra.

Desde la conducción sindical también cuestionan el intento empresarial de atar las futuras actualizaciones salariales exclusivamente a la inflación medida por el INDEC. El secretario general de la Federación Aceitera, Daniel Yofra, afirmó que ese mecanismo no refleja los gastos reales que enfrenta una familia trabajadora y sostuvo que el criterio histórico de negociación del sector debe seguir basado en el costo efectivo de vida.

Por su parte, las cámaras empresarias argumentan que los salarios aceiteros se encuentran entre los más altos del empleo privado registrado y sostienen que nuevos aumentos podrían afectar la competitividad del sector en un contexto de desaceleración económica y menor actividad industrial. También remarcan que los ingresos de los trabajadores crecieron por encima de otras variables económicas durante los últimos años.

El enfrentamiento entre gremios y empresas ocurre en una actividad estratégica para la economía argentina. El complejo oleaginoso representa una de las principales fuentes de generación de divisas y concentra gran parte de las exportaciones nacionales. Por ese motivo, cualquier medida de fuerza en el sector suele tener impacto inmediato sobre la actividad portuaria y el comercio exterior.

Mientras continúan las negociaciones, el clima entre las partes se mantiene cada vez más distante. Los sindicatos ya anticiparon que, si no aparece una propuesta superadora, están dispuestos a retomar las medidas de fuerza para defender su reclamo salarial. La resolución del conflicto será observada con atención tanto por el Gobierno como por el sector empresarial, debido a la importancia estratégica que tiene la industria aceitera para la economía nacional.

Fuente: InfoGremiales

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