Dos turistas bonaerenses protagonizaron un encuentro excepcional en los Esteros del Iberá al lograr filmar durante más de dos minutos a un yaguareté en libertad. El ejemplar, conocido como Ombú, forma parte del exitoso proceso de recuperación de una especie que había desaparecido de Corrientes durante décadas y hoy vuelve a convertirse en símbolo de conservación ambiental.
La provincia de Corrientes volvió a convertirse en escenario de una noticia que entusiasma a científicos, ambientalistas y amantes de la naturaleza. Dos turistas provenientes de la provincia de Buenos Aires lograron registrar en video a Ombú, un joven yaguareté que habita en los Esteros del Iberá, uno de los humedales más importantes de Sudamérica. El avistaje ocurrió en las cercanías de Colonia Carlos Pellegrini y rápidamente se transformó en un acontecimiento de enorme relevancia debido a la escasa frecuencia con la que estos felinos pueden ser observados en libertad.
Silvia Urruty y Oscar Galván fueron quienes captaron las imágenes que posteriormente fueron difundidas por la Dirección de Turismo local. En el registro audiovisual puede observarse a Ombú descansando a orillas de la laguna Iberá, observando atentamente su entorno, bostezando y mostrando sus imponentes colmillos antes de internarse nuevamente en el monte. La tranquilidad del animal sorprendió incluso a especialistas, ya que los yaguaretés suelen evitar cualquier contacto con las personas y generalmente solo se dejan ver durante algunos segundos.
El joven ejemplar tiene aproximadamente un año y medio de vida y nació en la zona de San Alonso como parte del programa de recuperación de la especie impulsado en la región. Según explicaron organizaciones conservacionistas, actualmente atraviesa la denominada etapa de dispersión natural, un proceso habitual en los felinos jóvenes que comienzan a explorar nuevos territorios fuera del área donde nacieron. Esta circunstancia explica su presencia en sectores más cercanos a los circuitos turísticos del Iberá.
El hecho adquiere una dimensión histórica si se considera que el yaguareté estuvo extinguido en Corrientes durante aproximadamente siete décadas. La presión de la caza furtiva y la transformación de los ecosistemas provocaron su desaparición de la provincia, situación que comenzó a revertirse gracias a los programas de reintroducción desarrollados durante los últimos años. Hoy el Iberá es considerado uno de los casos de restauración ambiental más exitosos del continente.
Los especialistas destacan que Ombú pertenece a una nueva generación de yaguaretés nacidos en libertad. Su existencia demuestra que los esfuerzos de conservación no solo lograron reintroducir ejemplares en el territorio, sino también generar condiciones para que la especie vuelva a reproducirse naturalmente. Este proceso constituye uno de los mayores logros de la fauna argentina en las últimas décadas y representa una esperanza concreta para la recuperación del mayor felino del continente americano.
La presencia del yaguareté cumple además una función fundamental dentro de los ecosistemas. Como depredador tope, regula las poblaciones de otras especies y contribuye al equilibrio natural de los ambientes donde habita. Por este motivo, los proyectos de conservación no buscan únicamente salvar a un animal emblemático, sino también restaurar procesos ecológicos esenciales para la salud de los humedales correntinos.
El crecimiento de la población de yaguaretés también ha generado un fuerte impacto en el turismo de naturaleza. Cada año miles de visitantes llegan a Corrientes atraídos por la posibilidad de observar fauna silvestre en un entorno único. Aunque los encuentros directos con estos animales continúan siendo excepcionales, cada nuevo registro fortalece la imagen del Iberá como uno de los principales destinos ecoturísticos de América Latina y como ejemplo mundial de recuperación de especies amenazadas.
Actualmente se estima que en los Esteros del Iberá viven más de 50 yaguaretés en libertad, una cifra impensada pocos años atrás. El avistaje de Ombú no solo representa una experiencia inolvidable para quienes tuvieron la oportunidad de observarlo, sino también una prueba concreta de que la conservación puede dar resultados cuando existe un trabajo sostenido entre organismos públicos, científicos y organizaciones ambientales. El regreso del gran felino al monte correntino es hoy una de las historias más alentadoras de la biodiversidad argentina.
Fuente: CBA24N



