La recuperación del mercado inmobiliario reactivó una pregunta clave para quienes están por concretar una operación: ¿cuánto cuesta realmente comprar o vender una propiedad? Más allá del valor de publicación del inmueble, existen impuestos, honorarios, certificaciones y gastos administrativos que pueden incrementar significativamente el desembolso final. En una operación de US$100.000, tanto compradores como vendedores deben afrontar costos que varían según se trate de una propiedad ubicada en la Ciudad de Buenos Aires o en la Provincia de Buenos Aires.
La diferencia entre el precio acordado y el costo total de la operación suele sorprender a quienes realizan su primera compra o venta. Dependiendo de la jurisdicción, los gastos pueden representar varios miles de dólares adicionales y modificar sustancialmente el presupuesto inicialmente previsto.
¿Qué paga el comprador?
En términos generales, el comprador debe afrontar los gastos vinculados a la escrituración, honorarios profesionales e impuestos relacionados con la transferencia del inmueble.
Entre los principales conceptos se encuentran:
- Honorarios del escribano.
- Gastos de escritura.
- Certificados registrales y administrativos.
- Impuesto de Sellos (cuando corresponde).
- Inscripciones registrales.
- Estudios de títulos y verificaciones legales.
En la Ciudad de Buenos Aires, el costo total para el comprador puede ubicarse entre el 4% y el 7% del valor de la propiedad, dependiendo de las características de la operación y de los beneficios fiscales aplicables. Para una vivienda de US$100.000, esto puede representar entre US$4.000 y US$7.000 adicionales.
En la Provincia de Buenos Aires, los porcentajes suelen ser similares, aunque algunos tributos y aranceles presentan diferencias según el municipio y el tipo de inmueble involucrado.
¿Qué paga el vendedor?
Por su parte, quien vende la propiedad también debe afrontar diversos costos asociados a la operación.
Los principales son:
- Comisión inmobiliaria (si interviene una inmobiliaria).
- Certificados de dominio e inhibición.
- Estado parcelario cuando corresponde.
- Impuesto a la Transferencia de Inmuebles (en ciertos casos).
- Impuesto Cedular o Ganancias, según la fecha de adquisición del bien y la situación fiscal del propietario.
- Cancelación de deudas o gravámenes existentes.
En una operación estándar, el vendedor puede terminar abonando entre el 3% y el 6% del valor de venta, aunque el porcentaje puede incrementarse dependiendo de la carga impositiva aplicable y de la intervención de intermediarios.
La comisión inmobiliaria
Uno de los rubros más importantes suele ser la comisión inmobiliaria. En CABA, la legislación establece que las comisiones por operaciones de compraventa son habitualmente abonadas por el vendedor, aunque las condiciones pueden variar según los acuerdos particulares.
En la Provincia de Buenos Aires, la práctica de mercado suele contemplar comisiones que rondan entre el 3% y el 4% del valor de la propiedad más IVA, generando uno de los principales costos para quien vende.
Un gasto que muchos no contemplan
Especialistas del sector inmobiliario advierten que una de las equivocaciones más frecuentes es calcular la operación únicamente sobre el precio publicado del inmueble. En la práctica, quien compra una propiedad de US$100.000 puede terminar necesitando entre US$105.000 y US$107.000 para completar la operación, mientras que el vendedor puede recibir un monto significativamente menor luego de descontar impuestos, honorarios y comisiones.
Por esa razón, recomiendan solicitar previamente una liquidación detallada de gastos a escribanos, corredores inmobiliarios y asesores fiscales para evitar sorpresas al momento de concretar la escritura.
Mercado en recuperación
La consulta sobre costos de compraventa se produce en un contexto de mayor actividad inmobiliaria. Tras varios años de retracción, el sector muestra signos de recuperación impulsados por una mayor estabilidad macroeconómica, el regreso del crédito hipotecario y una mejora en la cantidad de operaciones registradas en distintos puntos del país.
Para compradores y vendedores, conocer con precisión los gastos asociados a la operación se volvió tan importante como negociar el precio de la propiedad, especialmente en un mercado donde cada punto porcentual puede representar miles de dólares de diferencia.



