“La gente carga menos nafta porque no le alcanza”: Cae el consumo de combustible por tercer mes consecutivo

image (2)
Share on facebook
Facebook
Share on pinterest
Pinterest
Share on twitter
Twitter
Share on linkedin
LinkedIn
Share on email
Email

La crisis económica empieza a sentirse cada vez con más fuerza en el bolsillo cotidiano de los argentinos y uno de los indicadores más visibles es el derrumbe en el consumo de combustibles. Según datos recientes del sector, las ventas de nafta y gasoil volvieron a caer y ya acumulan tres meses consecutivos en baja.

El aumento permanente de los precios en los surtidores, combinado con la pérdida del poder adquisitivo, está modificando hábitos de consumo en todo el país. Cada vez más personas cargan menos litros, postergan viajes o directamente dejan el vehículo guardado para ahorrar dinero.

El fenómeno no solo golpea a automovilistas particulares. También afecta a trabajadores que utilizan el vehículo como herramienta laboral, remiseros, transportistas, repartidores y pequeños comerciantes que deben afrontar costos cada vez más altos para sostener su actividad.

En muchas estaciones de servicio aseguran que la situación es evidente: hoy predominan las cargas mínimas y el consumo “justo y necesario”. Atrás quedaron los tanques llenos o las cargas preventivas antes de un nuevo aumento.

Mientras el Gobierno nacional insiste en mostrar indicadores macroeconómicos positivos y hablar de estabilización, la realidad cotidiana parece ir en otro sentido: cada vez más argentinos deben elegir entre cargar combustible, pagar servicios o llegar a fin de mes.

La caída del consumo de nafta aparece así como otro síntoma del freno económico que atraviesa el país y del impacto social del ajuste impulsado por la administración de Javier Milei.

Además, especialistas advierten que la retracción del consumo también refleja una desaceleración de la actividad económica general, ya que el movimiento de combustibles suele ser uno de los termómetros más claros del nivel de circulación, producción y comercio interno.

Con salarios que siguen perdiendo frente a la inflación y aumentos constantes en servicios esenciales, llenar el tanque comienza a convertirse en un lujo para millones de argentinos.

Fuente: Noticias Argentinas

Scroll al inicio