Una psicóloga explicó qué esconde la ansiedad detrás de las personas “demasiado responsables”

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La especialista Ángela Fernández analizó cómo muchas conductas asociadas al exceso de responsabilidad pueden estar vinculadas a cuadros de ansiedad, necesidad de control y miedo constante al fracaso o al conflicto.

La psicóloga española Ángela Fernández generó una fuerte repercusión en redes sociales y medios especializados luego de explicar cómo la ansiedad suele manifestarse detrás de personas consideradas “demasiado responsables”. Según la especialista, muchas conductas socialmente valoradas —como estar siempre disponibles, resolver problemas ajenos o anticiparse constantemente a todo— pueden esconder un fuerte desgaste emocional y altos niveles de autoexigencia.

Fernández señaló que existe una tendencia cultural a elogiar a quienes “pueden con todo”, aunque detrás de ese comportamiento muchas veces aparecen síntomas claros de ansiedad crónica. “Las personas extremadamente responsables suelen sentir que no tienen permiso para equivocarse”, explicó la profesional, remarcando que este patrón puede derivar en agotamiento mental, insomnio y estrés permanente.

Uno de los conceptos centrales planteados por la psicóloga es la necesidad excesiva de control. Según detalló, muchas personas ansiosas intentan prever todos los escenarios posibles para evitar conflictos, críticas o situaciones incómodas. Esa hipervigilancia permanente termina convirtiéndose en una carga emocional enorme, ya que obliga a sostener niveles de atención y exigencia difíciles de mantener en el tiempo.

La especialista también remarcó que estas conductas suelen comenzar desde edades tempranas. En muchos casos, explicó, las personas crecieron en ambientes familiares donde aprendieron que debían “portarse bien”, no generar problemas o asumir responsabilidades de manera prematura. Con el tiempo, ese aprendizaje puede transformarse en una identidad basada en la obligación constante de responder a las expectativas ajenas.

Otro aspecto importante tiene que ver con la dificultad para poner límites. Fernández indicó que quienes presentan este perfil suelen experimentar culpa cuando intentan descansar, decir que no o priorizar sus propias necesidades. Muchas veces terminan sobrecargándose de tareas laborales, familiares o emocionales porque sienten que deben sostener todo a su alrededor.

La psicóloga aclaró que ser responsable no constituye un problema en sí mismo, sino que el conflicto aparece cuando esa responsabilidad está impulsada por miedo, ansiedad o necesidad extrema de aprobación. Según explicó, algunas señales de alerta son la imposibilidad de relajarse, el pensamiento constante sobre tareas pendientes, la autoexigencia excesiva y la sensación permanente de estar “haciendo poco” aunque se cumplan múltiples obligaciones.

Las declaraciones de Fernández tuvieron amplia repercusión en redes sociales porque muchas personas se sintieron identificadas con este tipo de comportamiento. En TikTok y X se multiplicaron testimonios de usuarios que reconocieron vivir bajo presión constante, sentir culpa al descansar o experimentar ansiedad incluso durante momentos de ocio. El fenómeno volvió a abrir debates sobre salud mental, productividad y exigencias sociales contemporáneas.

Finalmente, la especialista insistió en la importancia de naturalizar los espacios de descanso, pedir ayuda y revisar las creencias personales asociadas al rendimiento y la perfección. También remarcó que aprender a poner límites no significa ser irresponsable, sino construir vínculos y rutinas más saludables. Para Fernández, reconocer estos patrones es el primer paso para evitar que la ansiedad termine condicionando toda la vida cotidiana.

Fuente: El Destape

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