El secretario de Estado de Estados Unidos endureció su discurso en medio de la escalada de tensión con Irán y dejó una advertencia directa sobre el control del estratégico paso marítimo, clave para el comercio global de petróleo.
El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, afirmó que el estrecho de Ormuz “tiene que estar abierto” y que, en caso de mantenerse bloqueado, será reabierto “de una forma u otra”. La declaración se produjo en el marco de una creciente tensión militar y diplomática entre Washington e Irán, con ataques recientes en la región y negociaciones aún abiertas entre ambas partes.
Rubio calificó como “ilegal” e “inaceptable” cualquier intento de cierre o restricción del paso marítimo, ubicado entre Irán y Omán, por donde circula una parte clave del petróleo y gas a nivel mundial. El funcionario insistió en que la comunidad internacional no puede aceptar interrupciones en una ruta considerada estratégica para la economía global.
Las declaraciones se conocieron durante una visita oficial en India, donde el funcionario estadounidense también señaló que continúan las conversaciones diplomáticas con Teherán, aunque reconoció que el avance del acuerdo depende de resolver diferencias clave en el texto del borrador en negociación.
En paralelo, desde Washington sostienen que existe una propuesta en discusión para garantizar la reapertura del estrecho de Ormuz como parte de un eventual entendimiento más amplio con Irán, que incluiría también el debate sobre el programa nuclear iraní.
El estrecho de Ormuz es uno de los puntos geoestratégicos más sensibles del planeta, ya que por allí transita una porción significativa del comercio marítimo de hidrocarburos. Cualquier interrupción en ese flujo genera impacto inmediato en los precios internacionales de la energía y en la estabilidad de los mercados globales.
La escalada verbal de Rubio se da en un contexto de creciente presión militar en Medio Oriente, con acciones recientes de Estados Unidos e Israel sobre objetivos vinculados a Irán y advertencias cruzadas entre los gobiernos involucrados, lo que elevó el riesgo de una expansión del conflicto regional.
Al mismo tiempo, la Casa Blanca sostiene que mantiene abierta la vía diplomática y que el objetivo central es garantizar la libre navegación en el estrecho, considerado un punto crítico para la seguridad energética global. Sin embargo, las negociaciones siguen siendo frágiles y sujetas a nuevas tensiones.
Mientras tanto, Irán responde con advertencias y rechaza las presiones de Washington, en un escenario donde el conflicto combina enfrentamiento militar, disputa geopolítica y negociación diplomática simultánea, sin una resolución clara a corto plazo.
La escalada verbal de Rubio se da en un contexto de creciente presión militar en Medio Oriente, con acciones recientes de Estados Unidos e Israel sobre objetivos vinculados a Irán y advertencias cruzadas entre los gobiernos involucrados, lo que elevó el riesgo de una expansión del conflicto regional.
Al mismo tiempo, la Casa Blanca sostiene que mantiene abierta la vía diplomática y que el objetivo central es garantizar la libre navegación en el estrecho, considerado un punto crítico para la seguridad energética global. Sin embargo, las negociaciones siguen siendo frágiles y sujetas a nuevas tensiones.
Mientras tanto, Irán responde con advertencias y rechaza las presiones de Washington, en un escenario donde el conflicto combina enfrentamiento militar, disputa geopolítica y negociación diplomática simultánea, sin una resolución clara a corto plazo.
Fuente: Ambito



