El presidente de Brasil inició un tratamiento complementario luego de que le extirparan una lesión cancerígena en el cuero cabelludo. Desde el Gobierno aseguraron que continuará con su agenda oficial sin restricciones en medio de un año electoral clave.
El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, comenzó un tratamiento preventivo de radioterapia luego de que semanas atrás se le detectara y extirpara una lesión de cáncer de piel en el cuero cabelludo. La información fue confirmada oficialmente por el Hospital Sírio-Libanês, centro médico donde el mandatario brasileño recibe atención desde hace años.
Según el parte médico difundido este lunes, el tratamiento consistirá en 15 sesiones de radioterapia superficial preventiva distribuidas a lo largo de tres semanas. Los especialistas explicaron que la decisión fue tomada como medida complementaria tras la extracción de un carcinoma basocelular, uno de los tipos más frecuentes y menos agresivos de cáncer de piel.
La lesión había sido retirada el pasado 24 de abril durante un procedimiento realizado en Brasilia. En aquel momento, el equipo médico informó que el cáncer fue detectado en una etapa temprana y que no existían indicios de metástasis. Desde entonces, Lula comenzó a aparecer públicamente utilizando sombreros y protección especial para evitar la exposición solar directa sobre la zona afectada.
Pese al tratamiento, el Gobierno brasileño aclaró que el mandatario continuará desarrollando normalmente sus actividades oficiales. El Hospital Sírio-Libanês remarcó que las sesiones duran apenas unos minutos y no implican restricciones físicas ni cambios importantes en la rutina presidencial. De hecho, Lula mantuvo reuniones oficiales y actos públicos durante la misma jornada en que inició la radioterapia.
La noticia volvió a poner el foco sobre el estado de salud del presidente brasileño, que actualmente tiene 80 años y se prepara para competir en las elecciones presidenciales de octubre. Lula ya había enfrentado un cáncer de laringe en 2011, enfermedad que logró superar tras un tratamiento de quimioterapia y radioterapia durante el final de su segundo mandato presidencial.
En los últimos años, además, el líder del Partido de los Trabajadores atravesó distintos problemas médicos. Entre ellos se destacan una cirugía de cadera, intervenciones oftalmológicas y una operación de urgencia por una hemorragia cerebral derivada de una caída doméstica sufrida a fines de 2024. Sin embargo, el mandatario insiste en que se encuentra en condiciones físicas para buscar un nuevo mandato.
El contexto político también potencia el impacto de la noticia. Lula encabeza actualmente varias encuestas de intención de voto frente a candidatos de derecha vinculados al bolsonarismo, especialmente el senador Flávio Bolsonaro. Aunque durante años había dejado abierta la posibilidad de retirarse de la política, recientemente confirmó que volverá a competir por la presidencia brasileña.
Especialistas médicos remarcaron que el carcinoma basocelular detectado en Lula suele tener muy bajo nivel de agresividad cuando se diagnostica a tiempo. También señalaron que la radioterapia preventiva busca reducir al máximo el riesgo de reaparición de la lesión. Aun así, el caso volvió a instalar el debate sobre la salud de los líderes políticos en América Latina y la exigencia física que implica una campaña presidencial de alta intensidad.
Fuente: El Destape



