Sospechas y tensión en la UOM: quién es el interventor vinculado al “Tano” Angelici que desembarca en el gremio

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La designación del abogado Alberto Biglieri como interventor judicial de la UOM encendió alarmas en el sindicalismo. Su cercanía con Daniel “Tano” Angelici desató fuertes cuestionamientos políticos tras la caída de la conducción de Abel Furlán.

La crisis institucional que atraviesa la Unión Obrera Metalúrgica (UOM) sumó un nuevo capítulo cargado de tensión política. Luego de que la Justicia anulara las elecciones del gremio e interviniera el sindicato por seis meses, todas las miradas apuntaron al hombre elegido para conducir el proceso: el abogado Alberto Biglieri.

Su nombre no tardó en generar polémica dentro del sindicalismo debido a sus vínculos con Daniel “Tano” Angelici, histórico operador judicial y dirigente ligado al PRO.

Un interventor con peso en el mundo judicial
Biglieri no es un desconocido en los tribunales laborales. Tiene una larga trayectoria como abogado especializado en derecho sindical y empresarial, además de haber intervenido en distintas disputas gremiales de alto perfil.

Sin embargo, lo que más ruido generó fue su cercanía política y profesional con Angelici, una figura históricamente asociada al armado judicial del macrismo y a fuertes vínculos con sectores del poder judicial federal.

Esa conexión encendió inmediatamente sospechas dentro del movimiento obrero.

La caída de Furlán y la intervención
La llegada de Biglieri se produce tras el fallo de la Cámara Nacional del Trabajo que:

  • anuló las elecciones internas de la UOM,
  • desplazó a Abel Furlán,
  • y ordenó la intervención total del sindicato durante 180 días.

La decisión judicial se basó en denuncias por irregularidades en los comicios realizados en marzo, especialmente en la seccional Campana.

Pero dentro del sindicalismo creen que detrás de la resolución existe también una fuerte disputa política.

El fantasma de la “intervención política”
La designación de un abogado cercano a Angelici alimentó rápidamente una hipótesis que ya circulaba entre dirigentes gremiales: que la intervención de la UOM no responde únicamente a cuestiones electorales, sino también a un intento de disciplinamiento sobre un gremio crítico del Gobierno.

La UOM de Furlán venía endureciendo su postura frente a Javier Milei:

  • cuestionando la reforma laboral,
  • denunciando el deterioro industrial,
  • y participando activamente de espacios sindicales opositores.

Por eso, muchos dirigentes interpretan la intervención como un mensaje político hacia el sindicalismo combativo.

Quién es Alberto Biglieri
Biglieri cuenta con experiencia en litigios sindicales y participación en procesos de normalización gremial.

Además, mantiene vínculos con sectores empresariales y judiciales, algo que para sus críticos representa un problema en un contexto donde se discute la autonomía sindical.

Desde sectores cercanos a la CGT aseguran que la designación “no es neutral” y que responde a una lógica de intervención política sobre la vida interna de los gremios.

El nombre de Angelici vuelve al centro de escena
La aparición del “Tano” Angelici en el trasfondo del conflicto reavivó viejas discusiones sobre el poder judicial, la política y los sindicatos.

Durante años, Angelici fue señalado como uno de los principales operadores judiciales del macrismo, con fuerte influencia en Comodoro Py y vínculos históricos con jueces y fiscales.

Por eso, su cercanía con el nuevo interventor de la UOM profundizó aún más la desconfianza dentro del movimiento obrero.

La pelea recién empieza
Durante los próximos meses, Biglieri tendrá el control total del sindicato y deberá organizar nuevas elecciones.

Pero el verdadero conflicto parece ir mucho más allá de una discusión administrativa.

Porque detrás de la intervención aparece una disputa más profunda:

  • quién controla uno de los gremios industriales más importantes del país,
  • qué margen de autonomía conserva el sindicalismo,
  • y hasta dónde puede avanzar la judicialización de la vida gremial.

Cuando intervienen un sindicato y el nombre del “Tano” Angelici aparece en el medio, las sospechas políticas son inevitables.

La discusión ya no gira solamente alrededor de urnas y reglamentos.

Lo que está en juego es otra cosa:
el equilibrio de poder entre la Justicia, la política y el sindicalismo argentino.

Fuente: Infogremiales

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