El economista Juan Carlos de Pablo volvió a respaldar el rumbo económico del Gobierno nacional y afirmó que “la economía no está parada”, en medio de un escenario marcado por caída del consumo, recesión industrial y fuerte deterioro del poder adquisitivo. Sus declaraciones reavivaron el debate sobre la situación económica real que atraviesa el país y el impacto del ajuste impulsado por la administración de Javier Milei.
El economista Juan Carlos de Pablo sostuvo que la economía argentina “no está parada” y defendió el proceso de ajuste implementado por el Gobierno nacional, pese a los indicadores que muestran caída del consumo, retroceso industrial y dificultades crecientes en distintos sectores productivos. (Minuto Uno)
Las declaraciones fueron realizadas durante una entrevista radial donde De Pablo analizó el momento económico actual y buscó relativizar los efectos negativos de la recesión. Según expresó, existen sectores que continúan mostrando movimiento y actividad, especialmente aquellos vinculados a servicios, energía y algunas áreas exportadoras.
El economista, históricamente cercano a posiciones liberales y de fuerte influencia en debates económicos nacionales, sostuvo además que los procesos de estabilización suelen generar “momentos de caída” antes de mostrar resultados positivos y remarcó que el Gobierno está priorizando el ordenamiento fiscal como eje central de su programa económico.
Sus declaraciones aparecen en un contexto donde distintos informes privados y cámaras empresariales vienen alertando sobre un fuerte deterioro de la actividad económica. En las últimas semanas se conocieron datos negativos vinculados a industria metalúrgica, construcción, comercio minorista y consumo masivo, sectores particularmente afectados por la caída del poder adquisitivo y la retracción del mercado interno.
De Pablo, sin embargo, insistió en que la situación debe analizarse con una mirada de mediano plazo y planteó que el actual modelo económico apunta a “corregir desequilibrios estructurales” acumulados durante años. En ese sentido, defendió la política de reducción del gasto público y la eliminación de subsidios implementada por la administración libertaria.
Las declaraciones del economista generaron repercusiones inmediatas tanto en sectores políticos como sindicales y empresariales. Mientras algunos dirigentes oficialistas utilizaron sus palabras para respaldar el rumbo económico del Gobierno, desde la oposición cuestionaron la visión planteada por De Pablo y remarcaron el impacto concreto que la recesión tiene sobre trabajadores, jubilados y pequeñas empresas.
El debate sobre el estado real de la economía argentina se profundizó especialmente en las últimas semanas luego del cierre de fábricas, suspensiones de personal y caída sostenida del consumo en distintos rubros. Comerciantes y cámaras industriales vienen señalando dificultades crecientes para sostener actividad, ventas y niveles de empleo.
A pesar de ese escenario, referentes económicos cercanos al oficialismo sostienen que algunos indicadores comienzan a mostrar señales de estabilización macroeconómica, particularmente en materia de inflación y equilibrio fiscal. Para sectores alineados con el Gobierno, esos resultados podrían comenzar a impactar positivamente sobre la actividad durante el segundo semestre.
Mientras tanto, la discusión sobre la profundidad de la recesión y las consecuencias sociales del ajuste continúa ocupando el centro del debate político y económico argentino. Las declaraciones de Juan Carlos de Pablo volvieron a poner sobre la mesa una de las principales discusiones del momento: si el actual modelo económico atraviesa una transición necesaria o una crisis que sigue profundizando el deterioro social.
Fuente: Minuto uno



