El escenario político en Santa Fe comenzó a mostrar señales de desgaste para el presidente Javier Milei, aunque desde distintos sectores advierten que La Libertad Avanza todavía conserva un caudal electoral importante y competitivo de cara a las próximas elecciones.
Según distintos análisis y mediciones políticas que circulan en la provincia, el oficialismo nacional habría registrado una caída en la imagen presidencial y en la intención de voto, especialmente por el impacto de la crisis económica, el ajuste y el deterioro del consumo. Sin embargo, el voto libertario sigue manteniendo un núcleo duro que le permite seguir siendo una fuerza con peso real en el tablero santafesino.
La situación genera preocupación tanto en el peronismo como en sectores del radicalismo y del PRO, que observan cómo, incluso con una fuerte caída en indicadores económicos y sociales, Milei continúa reteniendo apoyo en amplios sectores de la sociedad.
En Santa Fe, uno de los distritos más importantes del país, el desgaste comenzó a notarse principalmente en las grandes ciudades y en sectores medios golpeados por la inflación, el aumento de tarifas, la pérdida de empleo y la caída del poder adquisitivo. Aun así, el discurso antisistema y el rechazo a la dirigencia tradicional siguen funcionando como sostén político del oficialismo nacional.
Dirigentes opositores reconocen en privado que esperaban una caída mucho más pronunciada del presidente a esta altura de la gestión. Sin embargo, entienden que el descontento social todavía no logró traducirse en una alternativa política sólida y unificada capaz de capitalizar el malestar.
El informe también señala que parte del electorado mantiene expectativas sobre una posible estabilización económica futura, aunque en el presente la situación cotidiana se vuelve cada vez más compleja para trabajadores, jubilados y sectores productivos.
En paralelo, en Santa Fe crece el debate sobre el impacto concreto del ajuste nacional en áreas sensibles como la industria, la obra pública, las universidades y el sistema científico, sectores históricamente fuertes dentro de la provincia.
Mientras tanto, el oficialismo apuesta a sostener su narrativa basada en la “herencia recibida”, la reducción del gasto público y la pelea contra “la casta”, aunque cada vez aparecen más cuestionamientos por el impacto social del modelo económico.
La disputa política en Santa Fe comienza así a transformarse en una de las grandes pruebas electorales para el gobierno nacional, en un contexto donde Milei muestra desgaste, pero todavía conserva capacidad de competir y condicionar el escenario político argentino.
Fuente: La Política Online



