La feroz interna dentro del oficialismo volvió a quedar expuesta y ya no se disimula ni en privado. Esta vez, la batalla estalló directamente en redes sociales, donde el sector alineado con Santiago Caputo salió con todo contra el presidente de la Cámara de Diputados, Martín Menem, en un escándalo que dejó al descubierto la fractura cada vez más profunda dentro de La Libertad Avanza.
El detonante fue un supuesto error digital que habría vinculado a Menem con una cuenta anónima de redes sociales utilizada para cuestionar a dirigentes cercanos al poderoso asesor presidencial Santiago Caputo. El episodio generó una reacción explosiva dentro del ecosistema libertario y derivó en acusaciones públicas, burlas y mensajes cargados de violencia política.
Según trascendió, todo comenzó cuando se compartió un contenido crítico hacia el Gobierno desde una cuenta de Instagram identificada como “@ciberperiodista”. Al abrir el enlace, distintos usuarios detectaron que la previsualización quedaba asociada a un perfil vinculado al propio Martín Menem, algo que el sector de Caputo interpretó como una prueba de que el riojano manejaría cuentas fake para operar políticamente dentro del oficialismo.
La respuesta fue inmediata y brutal. Santiago Caputo publicó capturas de pantalla para dejar expuesto al titular de Diputados y lanzó un mensaje demoledor en redes: “Qué gagá”, escribió apuntando directamente contra Menem. Poco después, la cuenta señalada desapareció de internet, algo que los caputistas interpretaron como una confirmación de la maniobra.
A la ofensiva se sumó rápidamente Daniel Parisini, más conocido como “El Gordo Dan”, uno de los principales operadores digitales libertarios y referente del espacio “Las Fuerzas del Cielo”. Desde ese sector comenzaron a multiplicarse las chicanas, memes y ataques contra Menem y el armado político ligado a Karina Milei.
Detrás de la pelea en redes se esconde una disputa mucho más profunda por el control del poder dentro del gobierno libertario. La tensión entre Santiago Caputo y el armado político que responde a Karina Milei viene creciendo desde hace meses y ya impacta de lleno en áreas sensibles del Estado, especialmente en inteligencia, comunicación y estrategia electoral.
La designación de Sebastián Pareja —hombre de extrema confianza de Karina Milei— al frente de la Comisión Bicameral de Control de los Organismos de Inteligencia habría sido uno de los puntos que terminó de dinamitar la relación entre ambos sectores. Desde entonces, las operaciones cruzadas y las peleas internas dejaron de ser silenciosas.
El episodio vuelve a mostrar un escenario de creciente caos interno dentro del oficialismo, en momentos donde el Gobierno enfrenta además fuertes cuestionamientos por la situación económica, el ajuste y el desgaste político acumulado en los últimos meses.
Mientras Javier Milei intenta sostener la centralidad pública con discursos y apariciones mediáticas, debajo de la superficie la pelea por el control del poder libertario parece estar entrando en una etapa de guerra abierta.



