Para todos los que nos preocupa la salud y la vida de Julio De Vido, resulta una medida tranquilizadora que la “justicia” haya resuelto la domiciliaria.
Los que damos batalla contra el régimen colonial por la recuperación de nuestro derecho a la autodeterminación, seguiremos exigiendo Libertad de los prisiones políticos en nuestro territorio.
En el mes de marzo del año pasado el gobierno de los Estados Unidos en la voz del gusano Marco Rubio, anunció que le prohibía el ingreso a ese país a Cristina Fernández de Kirchner, a Julio de Vido y a sus familiares inmediatos.
Tres meses después la “justicia” argentina ordenó la prisión de Cristina y en la reciente apertura de sesiones del Congreso de la Nación, el cipayo que hace de presidente en esta región de América aseguró que “va a seguir presa”.
En el intervalo, Donald Trump ordenó el secuestro del presidente de Venezuela como primer paso hacia la apropiación yanqui de los recursos petroleros de ese país.
La “democracia” en nuestro continente ha pasado a ser mera ficción.
La guerra del pueblo argentino por acabar con el régimen colonial incluye la batalla electoral y unas cuantas batallas más, que solo podremos dar con éxito en unidad y con absoluta coherencia sustentada en fuertes convicciones ideológicas.
Por Hector Amichetti



