El Gobierno avanza con un esquema que permitirÃa utilizar el fondo de indemnizaciones laborales como herramienta de financiamiento. La iniciativa, impulsada por Luis Caputo, reabre el debate sobre el regreso de un modelo similar a las AFJP y genera fuerte polémica.
En medio de la búsqueda desesperada de financiamiento, el equipo económico que conduce Luis Caputo avanza con un plan que ya genera alarma en sectores sindicales y polÃticos: utilizar el fondo de despidos laborales como fuente de recursos.
La iniciativa apunta a movilizar unos 5.000 millones de dólares que hoy forman parte de sistemas de cobertura para indemnizaciones, con la idea de canalizarlos hacia instrumentos financieros. En la práctica, se trata de convertir ese dinero en una fuente de financiamiento para el Estado o el sistema productivo.
Pero el debate de fondo es otro: para muchos especialistas, este esquema se asemeja peligrosamente al funcionamiento de las viejas AFJP, donde los aportes de los trabajadores eran administrados por el sistema financiero.
Un modelo que recuerda al pasado
El paralelismo no es casual. El sistema previsional argentino ya atravesó una experiencia similar con las Administradoras de Fondos de Jubilaciones y Pensiones, que fueron eliminadas en 2008 tras la estatización del sistema.
Ese cambio dio origen al Sistema Integrado Previsional Argentino, bajo control estatal, con el objetivo de garantizar mayor cobertura y evitar la especulación financiera con los fondos de los trabajadores.
El nuevo esquema que se analiza no es idéntico, pero comparte una lógica: transformar recursos vinculados a derechos laborales en instrumentos de inversión.



