Las operaciones de compraventa crecieron casi 18% en marzo, aunque el financiamiento sigue sin acompañar la recuperación del sector
El mercado inmobiliario en la Ciudad de Buenos Aires mostró señales de recuperación en marzo, con un aumento del 17,8% interanual en la cantidad de escrituras de compraventa. Según datos del Colegio de Escribanos porteño, se registraron 5.590 operaciones, marcando el primer repunte significativo tras varios meses de caída en la actividad.
El crecimiento también fue notable en términos mensuales. En comparación con febrero, las escrituras aumentaron más del 50%, en un contexto donde el inicio del año suele mostrar niveles más bajos por factores estacionales como las vacaciones de verano. Este rebote posiciona a marzo como un punto de inflexión tras un comienzo de 2026 con números débiles.
En términos económicos, el monto total de las operaciones alcanzó los $902.972 millones, lo que representó una suba cercana al 46% interanual. A su vez, el valor promedio por escritura se ubicó en torno a los $161,5 millones, con un incremento del 24,2% en pesos, aunque medido en dólares mostró una leve caída del 4,1%.
Sin embargo, el dato que genera mayor preocupación en el sector es la evolución del crédito hipotecario. En marzo se registraron apenas 834 operaciones con hipoteca, lo que implica una caída del 15,9% frente al mismo mes del año anterior.
Este tipo de operaciones representó solo el 14,9% del total de las compraventas, evidenciando que el financiamiento sigue siendo una herramienta limitada en el mercado actual. La falta de crédito continúa siendo uno de los principales obstáculos para consolidar una recuperación sostenida en el acceso a la vivienda.
Desde el sector inmobiliario advierten que el crédito tiene un efecto multiplicador clave: por cada operación con hipoteca, se generan varias compraventas adicionales en cadena. Sin embargo, pese a la baja reciente de tasas por parte de algunos bancos, la demanda aún no logra reactivarse con fuerza.
El análisis del primer trimestre muestra un panorama mixto. Si bien marzo trajo alivio, la caída registrada en enero y febrero todavía condiciona el balance general, que se mantiene en niveles similares a los del mismo período de 2025, en lo que se describe como un “empate técnico” en la actividad.
En este contexto, el mercado inmobiliario argentino continúa dependiendo de variables macroeconómicas como la estabilidad, el acceso al financiamiento y la confianza de los compradores. La evolución de estos factores será determinante para sostener o frenar la incipiente recuperación.
El repunte de las escrituras en CABA abre una ventana de optimismo para el sector, pero la debilidad del crédito hipotecario marca un límite claro. Sin financiamiento accesible, la recuperación del mercado inmobiliario seguirá siendo parcial y dependerá más de inversores que de familias en busca de vivienda propia.
Fuente: 50ambito



