Al menos tres imputados aseguraron haber declarado bajo coacción en la causa Cuadernos. Las revelaciones ponen en duda uno de los pilares del expediente y abren un nuevo capítulo de fuerte impacto político y judicial.
La causa Cuadernos, uno de los expedientes más emblemáticos de la política argentina reciente, atraviesa un momento crítico tras la aparición de nuevos testimonios que denuncian irregularidades en su desarrollo.
En las últimas horas, al menos tres imputados afirmaron que sus declaraciones como “arrepentidos” fueron realizadas bajo presión. Según sus propios dichos, habrían admitido hechos que no ocurrieron para evitar quedar detenidos en el marco de la investigación.
Uno de los casos más resonantes es el del empresario Guillermo Escolar, quien dejó asentado ante escribano que su testimonio fue falso y que estuvo condicionado por una situación de coacción.
Las denuncias apuntan directamente al mecanismo de los “imputados colaboradores”, una figura clave dentro de la causa, ya que gran parte del expediente se construyó a partir de esas declaraciones.
Este esquema permitió avanzar rápidamente en la investigación, pero ahora queda bajo cuestionamiento. Si se comprobara que hubo presiones, el impacto podría ser estructural sobre todo el proceso judicial.
La Causa Cuadernos se originó a partir de las anotaciones del chofer Oscar Centeno, que describían presuntos circuitos de sobornos entre empresarios y funcionarios.
Desde su inicio, el expediente tuvo un fuerte peso político y mediático, convirtiéndose en uno de los casos más relevantes de las últimas décadas, con decenas de imputados y un juicio que se sigue desarrollando.
Ahora, estas nuevas revelaciones reavivan cuestionamientos históricos sobre la validez de las pruebas y el accionar judicial, en un contexto donde la credibilidad del sistema vuelve a estar en discusión.
Las defensas ya comenzaron a moverse y evalúan pedir la nulidad de testimonios y avanzar con denuncias contra funcionarios judiciales involucrados en la investigación.
El escenario abre un frente de conflicto que no solo afecta a la causa en sí, sino que puede tener consecuencias políticas más amplias, reconfigurando interpretaciones sobre uno de los procesos más sensibles del país.
Cuando los testimonios empiezan a tambalear, no solo se pone en duda una causa: se pone en duda todo el sistema que la sostuvo. La Causa Cuadernos fue durante años un símbolo de la lucha contra la corrupción. Hoy, las denuncias de coacción la convierten en otra cosa: un terreno donde se discute algo más profundo, la legitimidad de la justicia y sus métodos. Y en ese punto, lo que está en juego ya no es solo el pasado, sino la confianza en el presente.
Fuente: Politica Argentina



