Mendoza avanza en su estrategia petrolera: recibió cinco ofertas por nuevas áreas hidrocarburíferas

Economia
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La provincia de Mendoza dio un nuevo paso en su política energética al recibir cinco ofertas para cuatro áreas hidrocarburíferas, en un proceso que evidencia el renovado interés del sector privado y apunta a reactivar la producción y atraer inversiones.

Mendoza volvió a posicionarse en el mapa energético nacional con un nuevo avance en su estrategia hidrocarburífera. En el marco de una licitación nacional e internacional, la provincia recibió cinco ofertas concretas para cuatro áreas, lo que marca un dato clave: el regreso del interés inversor en el sector.

El proceso llegó a esta instancia tras una evaluación previa de carácter técnico, legal y financiero. De las seis empresas que se habían presentado inicialmente, cinco cumplieron con los requisitos exigidos y avanzaron a la etapa decisiva, donde se abrieron los sobres con las propuestas económicas.

Las ofertas abarcan tanto áreas en producción como zonas exploratorias. Entre ellas se destacan bloques como El Manzano, Río Atuel, Atamisqui y Atuel Exploración Sur, lo que muestra una combinación entre explotación de recursos existentes y búsqueda de nuevos desarrollos.

Uno de los aspectos más relevantes del proceso es que dos de las áreas en disputa no tienen actividad actual. Esto refleja un cambio de enfoque: las empresas no solo buscan optimizar lo ya producido, sino apostar a nuevos territorios con potencial geológico todavía no desarrollado.

Desde el Gobierno provincial interpretaron este resultado como una señal positiva. Según destacaron, el hecho de recibir ofertas incluso en áreas sin producción demuestra confianza en el marco regulatorio y en la previsibilidad del modelo energético mendocino.

La política que impulsa la provincia se basa en un esquema de licitación continua, apertura a nuevos operadores y simplificación de procesos. El objetivo es dinamizar la actividad y evitar períodos de estancamiento, algo que históricamente afectó al sector.

En términos económicos, el impacto puede ser significativo. La reactivación de áreas petroleras no solo implica producción de hidrocarburos, sino también movimiento en toda la cadena: servicios, logística, pymes proveedoras y empleo local.

Además, Mendoza busca sostener y mejorar la producción en campos maduros, un desafío clave en la industria convencional. Esto requiere inversión, tecnología y operadores activos que permitan reducir la declinación natural de los yacimientos.

El proceso también muestra un aumento en la competencia. A diferencia de años anteriores —donde la participación era limitada— hoy más empresas se presentan y compiten, lo que eleva el nivel de exigencia en términos de inversión y eficiencia.

Lo que viene ahora es la etapa final: la evaluación de las propuestas y la adjudicación de las áreas. Una vez oficializadas, se habilitará el inicio de operaciones y la ejecución de inversiones comprometidas.

En definitiva, Mendoza consolida un modelo energético que combina exploración y producción, con el objetivo de transformar su potencial en desarrollo concreto. En un contexto económico complejo, la energía vuelve a aparecer como uno de los sectores capaces de traccionar inversión, empleo y crecimiento.

Fuente: 50ambito

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