Una ola de amenazas de tiroteos escolares se extiende por Argentina y genera preocupación en autoridades, docentes y familias. Investigan si se trata de desafíos virales mientras se refuerzan controles en todo el sistema educativo.
En los últimos días, la Argentina quedó atravesada por una preocupante seguidilla de amenazas de tiroteos en escuelas. Los mensajes aparecieron en distintas provincias y obligaron a activar protocolos de emergencia en múltiples instituciones educativas.
Al menos una veintena de establecimientos en provincias como Córdoba, Buenos Aires, Mendoza y Santa Fe recibieron advertencias escritas o difundidas en redes sociales. Frases como “mañana tiros” o “no vengan” encendieron el pánico.
Las autoridades investigan si estas amenazas están vinculadas a retos virales entre adolescentes. Muchos de los mensajes se replican con el mismo formato, lo que sugiere una coordinación o imitación en redes sociales.
El tema llegó al Consejo Federal de Educación, donde ministros de todo el país analizaron la situación. Coinciden en que no se trata de “bromas”, sino de hechos graves que deben ser investigados.
Más allá de si las amenazas se concretan o no, el daño ya está hecho: estudiantes que no quieren ir a clases, familias con miedo y comunidades educativas en estado de alerta constante.
Ante cada amenaza, las escuelas activan protocolos de seguridad: suspensión de clases, revisión de instalaciones, análisis de cámaras y denuncias judiciales. El objetivo es prevenir cualquier situación de riesgo.
La alarma crece aún más tras casos recientes de violencia real en escuelas, como el ocurrido en Santa Fe, lo que vuelve más sensibles a las comunidades frente a cualquier amenaza.
Las autoridades advierten que este fenómeno podría continuar si no se aborda de manera integral. El desafío no es solo reforzar la seguridad, sino también trabajar sobre el origen social y digital de estas conductas.
Fuente: Noticias Argentinas



