Productores impulsan la faena de burro. En medio de la caída del consumo de carne de vaca por la suba de precios, afirman que estos cortes podrían ofrecerse a $7.500.
De la promesa en campaña electoral de bajar nominalmente el valor de la carne —en aquel entonces de 4.000 pesos el kilo a 2.800 pesos— ya no queda nada. Los precios subieron tanto que hoy se volvió un lujo inaccesible para millones de personas. Sólo en el último mes los precios aumentaron más de 10 % en los mostradores y el kilo de un corte promedio puede superar los 25.000 pesos. En este escenario, la propuesta de un productor patagónico para vender carne de burro a $7.500 el kilo ganó terreno.
En este proceso de fuertes subas de precio de la carne vacuna las personas fueron cambiando los hábitos. Primero, llevaron menos cantidad. Luego, comenzaron a buscar otras alternativas: así, el pollo y el cerdo crecieron en ventas de forma exponencial, aunque también subieron los precios. Luego, llegó el furor de los huevos, la proteína más barata y rendidora que creció como nunca en ventas.
Pero ahora esta novela del horror sumó un nuevo capítulo: en un país reconocido históricamente por la producción de carne vacuna, productores impulsan la venta de carne de burro para que las personas puedan, al menos, acceder a un pedazo de carne en las comidas diarias.
Gonzalo Moreira, dueño de una carnicería de la Ciudad de Buenos Aires, explicó por Radio 750 cómo fue este proceso y por qué, en una primera instancia, está a favor de que este animal, que hasta entonces no se consumía en el país, comience a ser faenado y vendido.
“Venimos con una recesión importante. No conozco comerciante que no atraviese una dificultad. El rubro viene castigado, más allá de que no tenemos una gran variación de precio. Todo se paga con tarjeta, se patea para adelante”, dijo a Mejor que mañana, con Tomás Méndez.
Luego, dijo: “Y la comida también se empieza a pagar en cuotas. Uno va reestructurando la venta. La gente pasó de la carne, que bajó un 20 por ciento de la compra, y pasó al cerdo o al pollo. Un kilo de carne vacuna va entre los 15 a los 18 mil pesos. Y el de cerdo está entre los 8 y 9 mil pesos”.
Ahora, apareció la idea de vender “burros patagónicos” cuya carne está en los 7.500 pesos. “Si es para afrontar la necesidad diaria, no digo que sea lo mejor… Pero hay gente que puede al menos a acceder a este tipo de comidas”, afirmó.
Luego, sostuvo: “No estoy de acuerdo. Pienso que no quiero comer un burro. Estamos acostumbrados a comer vaca. Pero esto si lo tengo que llevar para otro lado… A nadie le gusta comer conejo, pero se come de toda la vida”.
¿De dónde salió la idea de vender carne de burro?
En concreto, en medio de la crecida del precio de la carne vacuna, el productor rural Julio Cittadini propuso comenzar a vender carne de burro con su emprendimiento de “Burros Patagones” y ya comenzó a realizar las primeras transacciones.
Según contó el propio Cittadini, él esperaba que el stock tardara una semana en liquidarse, pero no llegó ni a día y medio. “Lo que pusimos a la venta, se fue en un día. En un día y medio no quedó nada”, contó.
La experiencia, según reveló, cuenta con autorización del Ministerio de Producción de Chubut y cumple con todos los controles bromatológicos exigidos. No se trata de un mercado informal ni de una rareza clandestina, sino de un proyecto ganadero.
Fuente: Pagina 12



