Récord histórico: las empanadas se convierten en la comida salvadora en plena crisis

Economia Argentina
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En medio de la crisis económica, un informe de consumo reveló que las empanadas alcanzaron su máximo histórico de venta, transformándose en uno de los alimentos más elegidos por trabajadores y familias gracias a su bajo costo, accesibilidad y capacidad para “rendir” más que otros productos.

La venta de empanadas creció entre un 22% y un 30% durante el último trimestre, impulsada por la explosión de locales de comida rápida y emprendimientos familiares que las venden a precios más bajos que otros platos.

El fenómeno se explica por razones económicas: una docena de empanadas suele costar menos que preparar un plato completo con carne o pollo. Además, se pueden freezar, compartir y consumir en cualquier horario, lo que las vuelve una solución popular para hogares con poco presupuesto.

Comerciantes señalan que las empanadas se convirtieron en “la comida del trabajador”. Muchos locales registran picos de venta en horarios laborales y durante los fines de semana, donde familias enteras compran docenas para compartir.

Los sabores tradicionales como carne, pollo y jamón y queso siguen siendo los más vendidos, aunque crecen opciones más económicas como verdura, arroz o mezclas con menor contenido cárnico.

La industria panadera también se beneficia del boom, mientras que restaurantes que antes no las ofrecían ahora las incorporaron como producto estrella para atraer clientes con opciones más económicas.

Sin embargo, el fenómeno también evidencia la contracara: miles de familias se volcaron a empanadas porque no pueden comprar cortes de carne, pollo o pescado, cuya inflación supera ampliamente los ingresos.

Sociólogos advierten que en crisis profundas, los países adoptan “alimentos refugio”: en Argentina, hoy ese lugar lo ocupan las empanadas, que combinan precio accesible y alto rendimiento por porción.

Que las empanadas sean un símbolo gastronómico argentino está bien; que se transformen en el refugio alimentario de un país empobrecido, no. Detrás del récord de ventas se esconde una realidad dura que no puede normalizarse.

Fuente: El Destape

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