A seis años del hundimiento del submarino ARA San Juan, nuevas denuncias apuntan a un pacto de silencio dentro de la Armada y a la aparición de falsos testimonios que habrían desviado la investigación. Las familias exigen que se reabra la causa.
La querella informó que varios testigos clave habrían declarado bajo presión o recibido instrucciones previas para omitir responsabilidades jerárquicas. Esto reaviva sospechas sobre encubrimiento estatal.
El hecho involucra a altos mandos de la Armada que habrían ocultado información sobre el estado real del submarino y las fallas técnicas que afectaban su funcionamiento. Para las familias, “nunca se dijo toda la verdad”.
El reclamo también apunta a irregularidades en las pericias oficiales, algunas de las cuales fueron calificadas como incompletas o realizadas con demora injustificada. Esto afectó la reconstrucción certera del hecho.
La causa, que pasó por instancias federales y militares, permanece estancada sin responsables condenados. A pesar de las pruebas acumuladas, no hubo avances significativos en los últimos años.
Los familiares de los 44 tripulantes realizaron una nueva presentación judicial solicitando la reapertura del expediente y la citación de altos funcionarios de la gestión en aquel momento.
La aparición de presuntos testimonios falsos agrava la situación judicial y podría generar un giro inesperado si se comprueba que se omitió información deliberadamente.
Organismos de derechos humanos acompañaron el reclamo y pidieron que la causa sea tratada como “crimen de Estado”.
El ARA San Juan no es un capítulo cerrado: es una herida abierta. Las familias merecen verdad, no silencios pactados. La memoria de los 44 exige justicia.
Fuente: Infonews



