Un grave episodio sacudió a una escuela de Tucumán, donde un alumno de secundaria fue detenido tras ser descubierto con un revólver cargado con seis balas dentro del aula. La comunidad educativa quedó en shock y se intensificó el reclamo por mayor presencia del Estado en materia de prevención.
El hecho ocurrió durante una clase regular cuando un docente observó comportamientos extraños en el alumno y decidió alertar a directivos. Tras una requisa preventiva, se encontró el arma en la mochila del menor.
La policía confirmó que el arma estaba cargada y en condiciones de uso. El menor fue trasladado a sede judicial bajo protocolo para menores. Investigan si el arma pertenecía a un familiar o si fue adquirida en el mercado ilegal.
Compañeros relataron que el joven venía mostrando conductas conflictivas y signos de aislamiento, lo que abrió un debate sobre los patrones de violencia juvenil y la necesidad de dispositivos de acompañamiento emocional en las escuelas.
La provincia ya venía registrando episodios de violencia escolar, aunque este caso elevó el nivel de alerta. Asociaciones de docentes piden reforzar gabinetes psicopedagógicos y presencia de equipos interdisciplinarios.
Las autoridades educativas remarcaron que no se puede responsabilizar a las escuelas por el acceso de jóvenes a armas que circulan libremente en barrios vulnerables. “La escuela no puede ser el único sostén”, señalaron.
El caso también expuso la ausencia de políticas públicas sostenidas en el tiempo: prevención del delito, salud mental, contención comunitaria y trabajo territorial.
Las familias exigieron presencia estatal urgente y pidieron que los menores reciban acompañamiento psicológico adecuado para evitar tragedias mayores.
Un niño armado en el aula es un símbolo urgente del colapso social. Sin políticas de prevención, acompañamiento y control de armas, cualquier escuela puede convertirse en escenario de una tragedia anunciada.
Fuente: El Destape



