El Gobierno avanzó con la baja masiva del programa Volver al Trabajo, dejando a 950 mil personas sin ingresos y profundizando la crisis social en miles de barrios populares.
La decisión generó un fuerte rechazo de organizaciones sociales, intendentes y especialistas en políticas públicas.
Según los movimientos sociales, la medida empuja a casi un millón de personas a la indigencia inmediata.
La inflación y la falta de empleo formal agravan el cuadro.
El Gobierno sostiene que el programa estaba “mal administrado” y que eliminarlo permitirá “eficientizar el gasto público”.
Sin embargo, no presentó alternativas concretas.
En diversos puntos del país comenzaron asambleas barriales y cortes preventivos.
Los intendentes alertan sobre el impacto directo en comedores y merenderos.
La Iglesia pidió diálogo urgente y advirtió sobre un escenario de conflictividad social.
Una sociedad se mide por cómo trata a sus últimos. Cuando el ajuste cae sobre quienes ya no tienen nada, no es un plan económico: es un abandono.
Fuente: Cba24n



