“Pinar de Rocha”, uno de los boliches más emblemáticos del conurbano bonaerense, fue clausurado y desalojado tras detectarse graves irregularidades edilicias, falta de habilitación vigente y deudas acumuladas con el municipio.
El operativo incluyó inspectores, fuerzas de seguridad y personal judicial.
Decenas de trabajadores quedaron sin empleo inmediato.
El boliche, fundado hace más de 40 años, fue escenario de miles de shows, eventos y recitales.
Hoy enfrenta su cierre más crítico.
Vecinos celebraron la decisión, argumentando problemas de ruidos y disturbios.
Pero artistas y trabajadores denuncian un cierre “sin alternativas”.
El municipio sostiene que la medida es preventiva para evitar tragedias como las ocurridas en otros establecimientos no habilitados.
La causa seguirá en la Justicia.
Los espacios culturales deben cumplir la ley, pero también necesitan políticas que los acompañen. Cuando cierra un lugar histórico, también se apaga una parte del mapa cultural.
Fuente: Noticias Argentinas



