Un grupo de estudiantes argentinos logró un hito histórico: su satélite experimental “Atenea” fue seleccionado por la NASA entre proyectos de 61 países para orbitar la Luna.
El desarrollo llevó dos años de trabajo en escuelas técnicas y universidades públicas, combinando ingeniería, ciencia y creatividad.
Atenea formará parte de una misión educativa destinada a inspirar a jóvenes de todo el mundo en ciencia y tecnología espacial.
Los estudiantes destacaron que el proyecto demuestra el potencial de la educación pública argentina cuando cuenta con recursos y apoyo.
La NASA elogió la innovación y calidad del satélite, lo que posiciona al país entre las nuevas generaciones de desarrolladores aeroespaciales.
Cuando se apuesta a la educación, no hay límites: Argentina puede llegar lejos, incluso hasta la Luna. Atenea no es solo un satélite: es una bandera.



