Villarruel armó su propio acto por Malvinas en Chivilcoy y volvió a desmarcarse de Milei

Milei vs Villaruel
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En uno más de los reiterados cortocircuitos entre el presidente Javier Milei y Victoria Villarruel, el nuevo aniversario de la Guerra de Malvinas sirvió de escenario para que la vicepresidenta, ante la falta de invitación al acto oficial del Poder Ejecutivo, fabricara su propia plataforma política en el interior de la provincia de Buenos Aires. Mientras el primer mandatario encabezaba la ceremonia en la Plaza San Martín del barrio porteño de Retiro, su excompañera de fórmula optó por refugiarse en Chivilcoy. 

Pero Milei no fue el único escollo en los planes de la vicepresidenta para la conmemoración del 2 de abril, ya que también había tomado la decisión de no asistir a la tradicional vigilia en Tierra del Fuego, donde se congregaron diversos referentes del peronismo y otros sectores políticos. La cancelación de ese viaje habría tenido como objetivo evitar un encuentro con el gobernador bonaerense Axel Kicillof, quien estuvo presente allí junto al mandatario local, Gustavo Melella, y el riojano, Ricardo Quintela, entre otros funcionarios. 

Al eludir el acto en el sur y ser ignorada por la agenda presidencial en la ciudad de Buenos Aires, la vicepresidenta se vio obligada a gestionar un espacio propio para mantener su visibilidad en una causa que la toca desde el punto de vista personal, ya que su padre, Eduardo Marcelo Villarruel, fue militar y participó como oficial en la Guerra de las Malvinas.

El acto de la vice en Chivilcoy 

Villarruel fue recibida en Chivilcoy por el intendente Guillermo Britos, un dirigente con quien mantiene un vínculo previo y que ya la había invitado en otras ocasiones. Este acto, “fabricado” a medida tras su exclusión de la ceremonia central del Ejecutivo en la Ciudad, le permitió a Villarruel lanzar dardos hacia la interna oficialista. 

Durante su discurso, afirmó con contundencia que “Malvinas no puede ser la excusa de encuentros partidarios ni el inicio de una campaña”, una frase que resonó como una respuesta directa a la gélida relación que mantiene con Milei. La vicepresidenta insistió en que la causa debe trascender intereses personales, buscando posicionarse por encima de las disputas que hoy la mantienen fuera del círculo de confianza de la Casa Rosada.

El evento en Chivilcoy fue una nueva demostración de autonomía de una vicepresidenta que, ante la indiferencia oficialista, decidió construir su propio acto político reivindicando la figura de los combatientes frente a lo que denominó la “campaña desmalvinizadora“. Villarruel cerró la jornada agradeciendo a los ciudadanos de la localidad bonaerense por permitirle un homenaje “sin utilizar políticamente esta causa“, en un intento de capitalizar un espacio que ella misma debió generar tras ser relegada por la agenda del Presidente.

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