El gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, participó de la tradicional vigilia por Malvinas en la ciudad fueguina de Río Grande, uno de los actos más emblemáticos de la Argentina en la antesala del 2 de abril, y dejó un mensaje de unidad en clave política: “La Patria no se vende”.
Como representante de una provincia que reivindica el federalismo y la soberanía, es un orgullo participar de la vigilia por los 44 años de la Guerra de Malvinas junto a ex combatientes, gobernadores y compatriotas en un lugar tan emblemático como Río Grande.
— Axel Kicillof (@Kicillofok) April 2, 2026
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A 44 años del inicio de la Guerra de Malvinas, la tradicional ceremonia reunió a excombatientes, autoridades y cientos de ciudadanos en la antesala del Día del Veterano y de los Caídos en la Guerra de Malvinas. En ese marco, Kicillof tuvo un rol protagónico, acompañado por el gobernador fueguino Gustavo Melella y el riojano Ricardo Quintela.
Durante la vigilia, el mandatario bonaerense destacó la importancia de la soberanía y el federalismo, subrayando que “no hay mejor manera de honrar a los héroes que seguir luchando” y remarcando que “no todo tiene un precio”. Su participación no solo apuntó a la memoria histórica, sino también a reforzar un posicionamiento político en defensa de los intereses nacionales.
El acto, realizado en Río Grande, tuvo como anfitrión a Melella y contó con la presencia de dirigentes políticos, sindicales y legisladores. En ese escenario, Kicillof volvió a insistir en la necesidad de fortalecer la industria nacional, el trabajo y la identidad soberana, en un discurso que encontró eco entre los asistentes.
La vigilia, históricamente centrada en el reclamo por las islas, adquirió además un tono político. La imagen conjunta de los gobernadores fue interpretada como un gesto de articulación opositora, en contraste con la ausencia de la vicepresidenta Victoria Villarruel, quien no participó del encuentro.
Fuente: Noticias Argentinas


