La Iglesia Católica de Córdoba expresó una fuerte crítica a un proyecto impulsado por el gobierno provincial que apunta a prohibir o criminalizar actividades informales como la de los llamados “naranjitas” y limpiavidrios. A través de un documento elaborado por la Pastoral Social, la institución advirtió que este tipo de iniciativas pueden profundizar la exclusión social y consolidar lo que denomina la “cultura del descarte”.
El posicionamiento se da en medio de un intenso debate político en la provincia sobre el uso del espacio público, la seguridad urbana y el rol del Estado frente a sectores vulnerables.
⚠️ “Cultura del descarte”: el eje de la crítica
El concepto central del documento es la “cultura del descarte”, una idea desarrollada por el Papa Francisco, que alude a una lógica social en la que las personas más vulnerables son marginadas o invisibilizadas.
Según la Iglesia, este fenómeno:
- Genera exclusión estructural
- Expulsa a sectores pobres del sistema económico
- Naturaliza la desigualdad
En ese marco, sostienen que abordar el problema de los trabajadores informales únicamente desde una lógica punitiva implica ignorar las causas profundas de la pobreza.
🚫 Críticas al enfoque punitivo
El proyecto cuestionado propone restringir o eliminar actividades informales en el espacio público. Sin embargo, desde la Iglesia advierten que:
- Prohibir estas prácticas no resuelve el problema de fondo
- Puede agravar la situación social de quienes dependen de esos ingresos
- Corre el riesgo de “criminalizar la pobreza”
“Estamos convencidos de que la prohibición del trabajo popular no es la verdadera solución”, señalaron desde la Pastoral Social.
🧑🤝🧑 Defensa de la economía popular
Uno de los puntos centrales del documento es la defensa de la economía popular como alternativa de inclusión.
La Iglesia destacó que:
- Existen cooperativas organizadas que regulan la actividad
- Más de 600 trabajadores están integrados en estos sistemas en Córdoba
- Estas experiencias permiten ordenar el trabajo y garantizar ingresos
Además, remarcaron que este tipo de organización:
👉 reduce conflictos en la vía pública
👉 establece reglas claras (tarifas, zonas, controles)
👉 y dignifica actividades históricamente precarizadas
🏛️ El rol del Estado: regular, no excluir
Lejos de plantear una defensa irrestricta de la informalidad, la Iglesia propone un rol activo del Estado, pero con otro enfoque:
- Regular el uso del espacio público
- Promover la organización cooperativa
- Diseñar políticas de inclusión laboral
“El Estado debe ser garante de los derechos de todos”, señalaron, insistiendo en la necesidad de planificación y diálogo social.
⚖️ Problemas reales, pero sin generalizaciones
El documento también reconoce que existen problemáticas asociadas a estas actividades:
- Casos de violencia o extorsión
- Consumo problemático de sustancias
- Situaciones de marginalidad extrema
Sin embargo, la Iglesia advierte que no se debe “meter todo en la misma bolsa” y que es necesario diferenciar entre quienes trabajan y quienes cometen delitos.
🌍 Un debate más amplio: seguridad vs. inclusión
La discusión en Córdoba refleja un debate más amplio que atraviesa a muchas ciudades:
👉 ¿Cómo ordenar el espacio público?
👉 ¿Cómo abordar la informalidad laboral?
👉 ¿Qué rol debe tener el Estado frente a la pobreza?
Mientras algunos sectores impulsan medidas más duras para reforzar el control urbano, otros —como la Iglesia— advierten sobre el riesgo de respuestas simplistas frente a problemas estructurales.
🧭 Dimensión política del conflicto
El posicionamiento de la Iglesia también tiene impacto político, ya que se da en un momento en el que el gobierno provincial busca avanzar con reformas en materia de seguridad y convivencia urbana.
La intervención de la institución religiosa:
- Introduce una mirada social en el debate
- Refuerza las críticas al enfoque punitivo
- Y plantea la necesidad de políticas públicas integrales
🧩 Conclusión
La crítica de la Iglesia de Córdoba al proyecto no se limita a una cuestión puntual, sino que plantea un debate de fondo:
👉 si las políticas públicas deben centrarse en el castigo o en la inclusión
👉 cómo abordar la pobreza estructural
👉 y qué tipo de sociedad se quiere construir
Desde su perspectiva, avanzar en medidas que excluyan a los sectores más vulnerables no resuelve los problemas, sino que puede profundizarlos, consolidando una lógica de “descarte” social que deja a muchos fuera del sistema.
Fuente: La Nueva Mañana



