En una causa en la que un hombre fue condenado por abusar de su hija se encontraron conversaciones en su celular que muestran que el vicepresidente de la Asociación de Magistrados de Córdoba lo habría asesorado para armar su defensa.
Desde Córdoba
El Poder Judicial de Córdoba se agitó esta semana cuando el vicepresidente de la Asociación de Magistrados y Funcionarios Judiciales de Córdoba, José Argüello, pidió licencia por el plazo de tres meses luego de que se difundieran audios que indican un presunto asesoramiento por parte del funcionario a un hombre acusado de abuso sexual contra su propia hija. Tras un largo proceso, el acusado terminó con una dura condena a diez años de prisión y de esa causa, en la que aportó su celular, surgieron las conversaciones con Argüello.
“El Consejo Directivo de la Asociación de Magistrados y Funcionarios Judiciales de la Provincia de Córdoba informa a sus asociados/as que se le ha concedido al Vicepresidente 1°, Dr. José Orlando Argüello, licencia por el término de tres meses con motivo de las razones que son de público conocimiento“, dice el escueto comunicado de la entidad.
Este es el último capítulo de una larga historia que arrancó durante el proceso judicial contra Gonzalo L. (la reserva es para proteger a la víctima, que lleva el mismo apellido) por abuso sexual gravemente ultrajante calificado por el vínculo contra su hija, nacida en 2018. Según el fallo, “los hechos acaecieron en un principio y en un número indeterminado de oportunidades, de manera frecuente” entre octubre de 2020 y hasta agosto de 2021.
En el transcurso del juicio, que motivó quejas por parte de la querella por su llamativa duración –más de once meses–, el ahora condenado mantuvo conversaciones de forma frecuente con el exfiscal, integrante de la Cámara del Crimen de Río Tercero y vicepresidente 1° de la Asociación de Magistrados, José Argüello. En esas conversaciones, obtenidas en el marco de la causa a través de la extracción de información del teléfono celular del victimario (algo que se hizo por pedido de él mismo), ambos hablan de distintas aristas de la estrategia de defensa: conseguir otra perito, cambiar de abogado, etc.
En esas conversaciones, difundidas en primer lugar por el periodista Dante Leguizamón en su programa Otra vuelta de tuerca y luego por la exlegisladora Luciana Echevarría, del MST, Argüello le comenta a Gonzalo L. respecto a una perito de la propia defensa que habría indicado que efectivamente la nena daba señales de haber sido abusada. “Habría que charlar con la perito psicóloga porque ella en lo que pude escuchar es como que cree en la palabra de la nena”, dice Argüello.
En las grabaciones de las llamadas, el acusado negaba de forma tajante haber cometido los hechos de los que se lo acusaba. “Gonza, yo te voy a decir la verdad y te voy a hablar sinceramente. Me preocupa tu situación procesal”, le confiesa el funcionario judicial a quien todavía en ese momento era acusado de un delito gravísimo, tras lo cual detalla: “Hay que esperar el informe, que lo redacte, y que la perito de control tuya haga una buena disidencia. No se puede convalidar eso, pero vas a tener que buscar un abogado que haga penal, Gonza. Cuando llega el informe lo primero que hacen los fiscales es disponer una medida de coerción, es decir una detención. Entonces hay que estar preparados”.
Argüello muestra una cercanía en el trato propia de quien tiene una relación personal de larga data. En una de las conversaciones telefónicas, incita a Gonzalo L. a cambiar de representante legal y hasta lo vincula con un prestigioso abogado penalista de Córdoba con la confianza que se tienen. “Casi somos como familiares de la cantidad de años que lo conozco a tu padre, a tu hermano y todo”, le dice. “Es un abogado en el cual yo tengo mucha confianza, mucha confianza. Tiene muchísimos contactos. Ya le planteé más o menos cómo son las cosas. Escribile, decile ‘doctor, soy el amigo de José Argeullo, páseme la dirección, lo voy a ver y le cuento todo’”, aconseja el segundo funcionario en importancia del órgano de representación gremial de jueces y fiscales de Córdoba. Finalmente, ese abogado terminó asumiendo la defensa.
Para Luciana Echevarría, Argüello fue “el ideólogo de toda la estrategia” de defensa, y criticó que “el proceso giró en torno a la mamá denunciante”, a quien le hicieron cinco peritajes contra solo uno al padre finalmente condenado. A fin de año, la sentencia se pospuso luego de que se conociera un pedido de jury de enjuiciamiento contra José Argüello por parte de la Comisión de Derechos Humanos por la Memoria, la Verdad y la Justicia de Traslasierra, una organización que venía acompañando el proceso judicial. “Eso cambió radicalmente la postura del Poder Judicial”, manifestó Echevarría.
Finalmente, en febrero se conoció la condena a once años de prisión contra Gonzalo L. por abuso sexual gravemente ultrajante continuado agravado por el vínculo, en concurso ideal con el delito de promoción a la corrupción de menores agravada por el vínculo.
Publicidad para un club, ¿la contraprestación?
Llamativamente, en una de las llamadas telefónicas Gonzalo L. le ofrece darle a Argüello “una mano con lo del club, no sé qué andan necesitando”. Argüello le propone un acuerdo vinculado a publicidad y corona sugiriendo que se pueden truchar montos en facturas: “Para el provincial algún cambio de publicidad de algunas empresas que ponga los colectivos. El que traiga una publicidad para poner en la cancha, le damos el 10%. Y si una empresa pone 500 mil pesos le hacemos una factura por un millón o un millón y medio. De esa manera las empresas recuperan un poco porque ellos desgravan”.
Fuente: Pagina 12



