“Tienen la costumbre de regalar a sus aliados lo obsoleto”: Petro cuestiona a EE. UU. tras la tragedia aérea con un avión donado

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El presidente colombiano, Gustavo Petro, lanzó duras críticas a la política de donaciones de equipos militares de Estados Unidos, en el contexto de la investigación sobre el accidente fatal del avión Hércules C-130H de la Fuerza Aérea Colombiana que se estrelló recientemente en el departamento de Putumayo, dejando decenas de muertos.

La tragedia se convirtió en un foco de debate no solo por su impacto humano, sino también por la procedencia y el estado de la aeronave implicada, que había sido donada por Estados Unidos en 2020 en el marco del programa de Artículos Excedentes de Defensa (EDA, por sus siglas en inglés).

El accidente que encendió la polémica

El Hércules C-130H accidentado, con número de serie FAC-1016, tenía más de 40 años de servicio, ya que fue fabricado en 1983, explotó en Colombia tras décadas de uso y cobró la vida de al menos 69 militares.

Este avión formaba parte de un lote de equipos donados por Estados Unidos a lo largo de los últimos años a las fuerzas armadas colombianas, como parte de una política que ha buscado fortalecer la cooperación militar entre ambos países, especialmente en tareas de logística, transporte y lucha contra el narcotráfico.

En un pronunciamiento oficial tras el accidente, Petro no solo lamentó la pérdida de vidas, sino que también cuestionó con dureza la calidad del material donado por Estados Unidos. Sus declaraciones incluyeron críticas directas al enfoque de Washington sobre el equipamiento de sus aliados:

“No puede haber unas Fuerzas Armadas que quieran defender una nación con armas regaladas… tienen la costumbre de regalar a sus aliados lo obsoleto”, afirmó el presidente colombiano durante un consejo de ministros.

Petro subrayó que la entrega de material militar antiguo —como este Hércules C-130 con más de cuatro décadas de uso— es, en su opinión, un gesto que “se burla de la dignidad” de Colombia. Afirmó que tales donaciones no solo son inadecuadas, sino que además imponen costos de mantenimiento elevados, muchas veces más altos que los de adquirir equipamiento moderno directamente.

Las críticas de Petro destacan dos preocupaciones principales:

🧰 1. Riesgo operativo

Las aeronaves viejas suelen requerir más revisiones, reemplazos de piezas y mantenimiento especializado, lo que incrementa los riesgos de fallos mecánicos o errores estructurales. En el caso específico del avión accidentado, su edad y las exigencias de uso en un país con geografía compleja —como Colombia— se convirtieron en puntos de discusión acerca de si era adecuado dejarlo en servicio con dotaciones altamente debilitadas.

💸 2. Costos y dependencia

Petro enfatizó que el gasto en mantenimiento de equipos antiguos puede, a la larga, superar el costo de adquirir unidades nuevas. Esto plantea un debate más amplio sobre la sostenibilidad del modelo de defensa basado en donaciones de excedentes, en lugar de invertir en equipos propios o acuerdos más equilibrados con proveedores extranjeros.

Petro y la idea de autonomía estratégica

El presidente también aprovechó la oportunidad para plantear una visión más amplia sobre el rol de las Fuerzas Armadas colombianas:

“Unas Fuerzas Armadas pueden defender una nación si son autónomas, no dependientes de otra nación”, agregó Petro, al abogar por el fortalecimiento de la industria de defensa propia de Colombia “hasta donde el desarrollo lo permita”.

Esto marca un giro político interesante en la retórica de Bogotá, que históricamente ha sido un aliado cercano de Washington en materia de seguridad y cooperación militar.

Las declaraciones de Petro generaron diversas reacciones dentro de Colombia:

  • Sectores oficiales y partidarios del mandatario respaldaron la crítica como un llamado a repensar la política de defensa y cooperación internacional.
  • Sectores opositores y expertos en seguridad expresaron cautela, sugiriendo que la crítica política no debe mezclarse con la investigación técnica del accidente.
  • Analistas internacionales señalaron que la tensión podría complicar aún más las relaciones militares entre Washington y Bogotá, al tiempo que abre un debate sobre la soberanía y autonomía en materia de seguridad regional.

La polémica sobre las donaciones se enmarca en el programa estadounidense de Artículos Excedentes de Defensa, a través del cual equipos que ya no son utilizados por las Fuerzas Armadas de Estados Unidos son transferidos a aliados en todo el mundo, a menudo sin costos de adquisición pero con la responsabilidad del mantenimiento a cargo del país receptor.

Si bien estas donaciones han sido vistas como un medio de apoyo estratégico, las críticas de Petro dejan en evidencia tensiones latentes sobre la efectividad y el enfoque de estas prácticas.

La discusión planteada por Petro podría tener varias consecuencias en política y seguridad:

  • Revisión de la política de defensa nacional colombiana, con mayor énfasis en autonomía y sostenibilidad.
  • Debates políticos internos sobre la relación con Estados Unidos, especialmente en materia de cooperación militar.
  • Posible renegociación de acuerdos de equipamiento y asistencia técnica, buscando reducir la dependencia de donaciones de material obsoleto.

La tragedia del C-130 y las declaraciones del presidente Petro ponen sobre la mesa no solo la memoria de las víctimas, sino también un debate profundo sobre la estrategia militar y las relaciones internacionales de Colombia en los próximos años.

Fuente: RT

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