Por siempre jóvenes… presentes…

image
Share on facebook
Facebook
Share on pinterest
Pinterest
Share on twitter
Twitter
Share on linkedin
LinkedIn
Share on email
Email

Así los recordamos a nuestros compañeros y compañeras con los cuales recorrimos caminos de luchas, esperanzas, ilusiones y utopías. Nos impulsaba entonces el compromiso de estar junto al pueblo, luchando por valores sociales y de Justicia social, que persistían en la conciencia colectiva, compartiendo esperanzas con simples consignas convocantes, atrevidas y por momentos tan impensables como lejanas: Perón vuelve, Fuera la Dictadura, Patria Sí Colonia No y Liberación o Dependencia.

Otra generación anterior a la nuestra, desde 1955, llevaba años de luchas sacrificios, mártires y héroes encarcelados, perseguidos. Habían soportado fusilamientos, bombardeos, cárcel, persecuciones, proscripciones, silenciamientos, imputaciones.
Eran los jóvenes Cacho el Kadri, Gustavo Rearte, Salvidez y tantos otros, más los cumpas de Taco Ralo después y antes los Uturuncos, el operativo Cóndor con Dardo Cabo y otros compañeros en Malvinas, la gesta del Frigorífico Lisandro de la Torre, entre otros hitos que marcaron la época de la Resistencia Peronista, que nunca se rindió, como el pueblo que nunca olvidó.
Las nuevas generaciones nos incorporamos ya bajo la Noche de los Bastones Largos del Golpe de Onganía, contábamos con apoyo sindical de los gremios combativos que colaboraban en las luchas estudiantiles, en especial ATE y Farmacia, además de Gráficos y las delegaciones regionales que presentaban lucha permanente.
Todo el mundo estaba estallado, con la impronta mundial del mayo francés y la revolución cubana, que junto a la guerra de Vietnam, la Liberación del colonialismo de Argelia, marcaban los hechos que se sucedían, dando aliento y esperanzas en la formación y entusiasmo de los militantes.
Todo leíamos con avidez, desde la Formación de la Conciencia Nacional de Hernández Arregui a El izquierdismo enfermedad infantil del comunismo de Lenin y Acerca de la Práctica a propósito de la Contradicción de Mao Tsé Tung, además de todo el revisionismo histórico de José María Rosa y otros autores, que desmontaban “la historia oficial mitrista”.
La CGT de los Argentinos de Ongaro, Di Pascuale, Ferraresi Guillan y otros dirigentes de gremios, que convocaron a los intelectuales como Carpani, Walsh, Urondo, Puigross, editando sus revistas, mientras otros sectores como Cristianismo y Revolución, más agrupaciones del campo nacional y popular, convocaban a lo mismo: la lucha, desde otros espacios.
Eduardo Duhalde y Ortega Peña desde la UOM y Hernández, Recalde, Rodriguez ya eran abogados de la CGT de los Argentinos, así como el conjunto de las organizaciones políticas que se fueron agrupando bajo las consignas Luche y Vuelve y Liberación o Dependencia.
Había sed de protagonizar una lucha épica que se fortaleció con el Rosariazo, alzamientos en Corrientes y Mendoza y en el Cordobazo con Agustín Tosco, Atilio López, Elpidio Torres y otros dirigentes, peronistas y no peronistas con un objetivo común: derrotar la dictadura, con apoyo pleno del pueblo.
Así fue el proceso de luchas del movimiento nacional que derrotó sucesivas dictaduras, como hoy el objetivo de la lucha es único: derrotar al proyecto de MILEI, subordinado y lacayo de EEUU, Trump y Netanyahu, en la mayor claudicación nacional desde que somos Patria.
Recuperar la democracia entonces se asentaba en la premisa, que es y era recuperar el sentimiento patriótico hoy, debiendo derrotar toda política internista en el movimiento nacional, que desvía el eje prioritario de lucha, fragmentando la militancia.
No había necesidad de pensar cargos o ampliación de espacios políticos, sino de acompañar al pueblo en su lucha. No era una lucha sectorial, sino totalizadora por objetivos estratégicos de Patria, marcados en los documentos de La Falda y Huerta Grande de la CGT de los años 1957 y 1962.
Ese era el norte de la militancia, profundizar la revolución inconclusa del peronismo, avanzando sobre cuestiones estructurales, todavía pendientes del 2° Plan Quinquenal de 1951. China en esa época sumida en la pobreza recién triunfaba la revolución en 1949 y hoy lleva el 17° Plan Quinquenal 2026/2030 consecutivos.
Entre otras razones, EEUU e Inglaterra, FMI mediante, por esas premisas nacionales y populares y soberanas que se llevaban a cabo, realizaron la masacre de la revolución fusiladora, con apoyo de sectores de la oligarquía colonizada y antipopular.
Pero no pudieron consolidarla, porque Perón volvió después de 18 años de luchas y la democracia se recuperó con el pueblo festejando, coronando la 3° presidencia del Líder, que se enfrentó a una situación internacional entonces ya cerrada, con la caída de Salvador Allende en Chile, asesinado por EEUU/Kissinger, la crisis de la guerra fría después de la guerra de Corea y el reordenamiento mundial, en dos bloques hegemónicos y la Argentina que había alentado la alternativa tercermundista, siendo concretada recién en 1962, cuando ya nos habían derrocado.
No todos entendieron los tiempos políticos en 1973, disputando espacios internos, antes de consolidar un proyecto político, estructurado en lo económico en el Pacto Social y que militábamos en Salud, en el Plan Nacional Integrado de Domingo Liotta.
El combate había terminado y el enemigo se rearmaba una vez más, para golpear y producir la mayor masacre producida en la historia argentina, como la de los Pueblos Originarios desde la Conquista, mal llamada del Desierto, genocidio producido por el general Roca con Bartolomé Mitre conduciendo y Sarmiento auspiciando.
Concretado el golpe de 1976, 30.000 compañeros fueron ejecutados, asesinados, torturados, desaparecidos por la dictadura, en un genocidio planificado, que robó recién nacidos matando sus madres, robó bienes y extorsionó empresarios no alineados. Miles fueron encarcelados, un millón de exiliados, el Plan Cóndor en marcha persiguiendo militantes por el mundo, instrumentado por la CIA.
La templanza de las Madres y Abuelas de Plaza de Mayo, como de quienes desde la Iglesia luchaban por la vida como los Obispos De Nevares, Podestá, Novak, Angelelli, Ponce de León, Devoto, Zaspe que sin estar en el movimiento de sacerdotes del Tercer Mundo, fueron dando su aval y articularon con los curas como Mujica, Galli, Richardelli, Bresci, Carbone, Vernazza y tantos otros que incluso arriesgaron o dieron su vida por el pueblo.

Cientos de miles de militantes en el país, que se habían agrupado en movimientos villeros, de personas discapacitadas, juventudes peronistas y otras, trabajadores jóvenes todos quedaron desprotegidas de sus estructuras, que se desmoronaron, siendo secuestrados a la luz del día por el sólo hecho de haber luchado contra las dictaduras militares, pensar en términos nacionales, ser parte de movimientos universitarios o estudiantiles como el boleto que originó la Noche de los Lápices de adolescentes del secundario asesinados.
Había cambiado el mundo y la Argentina fue arrasada en nombre de la “libertad y la democracia” por asesinos con y sin uniforme, al servicio de intereses empresarios y financieros, atados al FMI y Wall Strett, como hoy en una democracia cooptada y limitada.
También cambiaron los ejes militantes que se fueron transformando, en la pelea por los Derechos Humanos, como determinante de las luchas contra la dictadura, como prioritarios, con miles de familias sufrientes e intentando consolidar en la comunidad una respuesta solidaria, ante el dolor compartido.
Quienes están siempre, pero no están, son en sus fotos, en esa bandera permanente llevada por una conciencia compartida del pueblo, que significa un límite político, “el nunca más”, que no debe agotarse en el tiempo, por ser ejemplo en el mundo, habiendo juzgado los genocidas, siendo Madres y Abuelas íconos de reconocimiento mundial en DDHH.
Son sus rostros jóvenes quienes nos siguen interpelando a diario a quienes compartimos las luchas, con sus valores, virtudes y utopías que guiaban la militancia y aunque algunos hoy lo quieren archivar, no pueden con sus conciencias al abandonar una imagen pletórica de lucha por la vida que supimos protagonizar.
Tuvimos pocos éxitos y muchas derrotas, que hicieron que algunos bajasen los brazos, pero quienes persistimos en dar lucha contra la injusticia y motorizando esperanzas y utopías, con proyectos de planificación estratégica, dando respuestas a las nuevas demandas de los tiempos, recuperando valores de humildad, honestidad, compromiso con la Patria y el Pueblo, que se han debilitado hoy, pero persistimos en recrearlos como la construcción colectiva de ideales compartidos que seguimos militando.

BIBLIOTECA
Comisión nacional sobre la Desaparición de las personas: NUNCA MÁS Ed. Presidencia Nación
Roberto Baschetti: Documentos 1955/70- 1970/73 -1976/77 Ed. La Campana
Claudio Díaz: Manual del Antiperonismo Ilustrado Ed. CICCUS

Por Jorge Rachid

Scroll al inicio