En un fallo de alto impacto judicial e histórico, la Cámara Federal de Casación Penal confirmó las condenas por delitos de lesa humanidad cometidos en la ESMA y en Campo de Mayo, ratificando además las penas de prisión perpetua para los responsables de los llamados “vuelos de la muerte”.
La decisión del máximo tribunal penal del país implica el rechazo de los recursos presentados por las defensas y consolida las sentencias dictadas en instancias anteriores, en el marco de los juicios por el terrorismo de Estado durante la última dictadura cívico-militar.
La Sala II de la Cámara de Casación confirmó:
- Las condenas contra Jorge Luis Magnacco y Víctor Roberto Olivera
- Las penas de prisión perpetua para los pilotos Ángel Delsis Malacalza y Eduardo José María Lance
Los jueces rechazaron todos los planteos de las defensas y validaron las pruebas reunidas a lo largo de años de investigación y juicio.
Uno de los puntos centrales del fallo es la caracterización de la ESMA. El juez Alejandro W. Slokar sostuvo que este lugar funcionó bajo un “paradigma concentracionario”, es decir, como un espacio sistemático de exterminio.
La sentencia describe un sistema organizado de:
- Secuestros
- Torturas
- Desapariciones
- Deshumanización de las víctimas
Según el fallo, la violencia no fue un medio aislado, sino un mecanismo estructural del terrorismo de Estado.
El tribunal también hizo especial foco en el rol del médico Magnacco, vinculado a la maternidad clandestina de la ESMA.
Se destacó que:
- Mujeres embarazadas eran mantenidas en cautiverio
- Sus hijos eran apropiados ilegalmente
- Se trató de una forma extrema de violencia de género
El fallo subraya que estas prácticas formaban parte de un plan sistemático, no de hechos aislados.
En paralelo, la resolución ratificó las condenas por los llamados Vuelos de la muerte, una de las prácticas más brutales del terrorismo de Estado.
Estos operativos consistían en:
- Drogar a personas detenidas
- Subirlas a aviones militares
- Arrojarlas vivas al mar o a ríos
El fallo destaca que, gracias a investigaciones y hallazgos forenses, se logró convertir lo que durante años fue una denuncia en una certeza judicial probada.
La sentencia también reconoce el trabajo del Equipo Argentino de Antropología Forense, fundamental para reconstruir lo ocurrido.
Los hallazgos de restos humanos en costas argentinas permitieron:
- Confirmar la existencia de los vuelos
- Identificar víctimas
- Aportar pruebas clave para las condenas
Esto fue determinante en causas donde no había sobrevivientes directos de los hechos.
La resolución tiene también un fuerte valor simbólico y político. Al ratificar las condenas, la Justicia reafirma:
- El carácter sistemático del terrorismo de Estado
- La existencia de centros de exterminio
- La responsabilidad de los imputados
En ese sentido, el fallo se posiciona como una respuesta directa frente a discursos negacionistas, al consolidar judicialmente hechos históricos probados.
Aunque este fallo cierra una instancia clave, los juicios por delitos de lesa humanidad en Argentina continúan.
Las causas vinculadas a la ESMA forman parte de un proceso más amplio de justicia que lleva décadas y que sigue avanzando con nuevas investigaciones, testimonios y pruebas.
La confirmación de estas condenas no solo tiene impacto judicial, sino también social e histórico.
A casi 50 años del golpe de Estado, la decisión de Casación reafirma un principio central de la democracia argentina:
los crímenes de lesa humanidad son imprescriptibles y deben ser juzgados.
Cada fallo de este tipo no solo condena a los responsables, sino que también fortalece la memoria colectiva y el compromiso con el “Nunca Más”.
Fuente: Filo.news



