El calendario, la Nations League y la caída de partidos clave dejan a la Scaloneta sin medirse con las potencias
A medida que se acerca el Mundial 2026, hay un dato que empieza a generar ruido alrededor de la Selección Argentina: en todo su proceso reciente, disputó 12 amistosos… y ninguno fue contra selecciones europeas.
Un detalle que no es menor si se tiene en cuenta que los principales rivales en una Copa del Mundo suelen provenir justamente del Viejo Continente.
El gran obstáculo: la Nations League
El principal problema tiene nombre propio: la UEFA Nations League.
Este torneo, que organiza el calendario de las selecciones europeas, prácticamente bloquea cualquier posibilidad de que equipos de Europa jueguen amistosos contra rivales sudamericanos.
El propio técnico Lionel Scaloni lo dejó claro:
“No es fácil que vengan a jugar acá… no tenemos posibilidades por la Nations League”.
Así, mientras Europa compite internamente, Argentina queda afuera de esos cruces de alto nivel.
Un calendario que se cae a pedazos
A esta limitación estructural se sumaron problemas concretos en la planificación.
El golpe más fuerte fue la cancelación de la Finalissima contra España, el partido que iba a enfrentar a los campeones de América y Europa.
El encuentro, que aparecía como la gran prueba antes del Mundial, se suspendió por conflictos internacionales y desacuerdos organizativos, dejando a la Selección sin ese duelo de jerarquía.
Pero no fue el único contratiempo:
- Se cayeron otros amistosos proyectados
- Se redujeron las giras internacionales
- Incluso hubo fechas FIFA sin partidos confirmados
El resultado: menos competencia de elite en la previa del torneo más importante.
Muchos partidos, pero poco roce de alto nivel
Aunque el número de amistosos no es bajo, el problema está en la calidad de los rivales.
Argentina jugó 12 partidos preparatorios, pero mayormente contra selecciones de menor peso futbolístico o fuera del circuito europeo.
Esto genera una incógnita: ¿alcanza con el dominio en Sudamérica para llegar bien preparado a un Mundial?
El lado positivo: un equipo consolidado
Desde el entorno de la Selección hay otra mirada.
Argentina fue el mejor equipo de las Eliminatorias sudamericanas, clasificó con anticipación y mostró un nivel alto y sostenido.
Además:
- Es campeón del mundo vigente
- Viene de ganar la Copa América 2024
- Mantiene una base sólida de jugadores
En ese contexto, el cuerpo técnico considera que el equipo ya tiene rodaje suficiente.
El dilema de Scaloni
El entrenador enfrenta un desafío particular.
Por un lado, tiene un equipo consolidado y competitivo.
Por el otro, le falta medirse contra rivales europeos antes del Mundial.
Esto impacta en aspectos clave:
- Evaluar el rendimiento ante estilos distintos
- Ajustar detalles tácticos
- Probar variantes en contextos exigentes
Un problema global… pero con impacto local
Lo que le pasa a Argentina no es del todo aislado.
Desde la creación de la Nations League, varias selecciones no europeas tienen dificultades para conseguir amistosos de alto nivel.
Pero en el caso argentino, el impacto es mayor porque llega como candidato y campeón defensor.
Una incógnita de cara al Mundial
La gran pregunta queda abierta:
¿Puede un equipo llegar bien preparado al Mundial sin enfrentarse a potencias europeas en la previa?
Argentina confía en su estructura, su funcionamiento y su jerarquía.
Pero el calendario, esta vez, no jugó a su favor.
Y en un Mundial, los detalles —y el nivel de los rivales— suelen marcar la diferencia.
Fuente: El Destape



