Los precios mayoristas en Argentina registraron en febrero un incremento del 1%, consolidando un proceso de desaceleración que ya suma dos meses consecutivos y que es observado con atención tanto por el Gobierno como por los analistas económicos.
El dato fue informado por el INDEC y corresponde al Índice de Precios Internos al por Mayor (IPIM), uno de los principales indicadores para medir la evolución de los costos en la economía.
Una suba menor y por debajo de la inflación minorista
El aumento del 1% en febrero representa una desaceleración de 0,7 puntos porcentuales respecto de enero, cuando el índice había marcado un 1,7%.
Además, el dato se ubicó por debajo de la inflación minorista del mismo período, que fue cercana al 2,9%, lo que refuerza la idea de una moderación en los precios mayoristas.
En términos interanuales, los precios mayoristas acumulan una suba del 25,6%, mientras que en el primer bimestre del año el incremento total fue del 2,7%.
Qué explicó la desaceleración
Según el informe oficial, el comportamiento de febrero estuvo marcado por dos factores clave:
- Suba del 1,3% en productos nacionales
- Caída del 2,7% en productos importados
Esta combinación permitió contener el nivel general del índice, especialmente por el impacto de los bienes importados, que actuaron como un factor de moderación en los precios.
Dentro de los productos nacionales, los mayores aumentos se registraron en rubros estratégicos como:
- Petróleo crudo y gas
- Alimentos y bebidas
- Productos agropecuarios
- Energía eléctrica
Otros indicadores también muestran estabilidad
El informe del INDEC incluye además otros dos índices relevantes:
- IPIB (sin impuestos): subió 0,7% mensual
- IPP (precios del productor): también aumentó 0,7%
Estos datos refuerzan la idea de que la desaceleración no es un hecho aislado, sino que atraviesa distintos niveles del sistema productivo.
Una señal que el Gobierno celebra
Desde el Ministerio de Economía destacaron el dato como una señal positiva. Incluso, el ministro Luis Caputo remarcó que se trata de una de las variaciones mensuales más bajas en mucho tiempo, lo que alimenta las expectativas oficiales de continuar con el proceso de desaceleración inflacionaria.
En ese sentido, los precios mayoristas suelen anticipar el comportamiento de la inflación minorista, por lo que su evolución es clave para proyectar lo que puede ocurrir en los próximos meses.
Qué puede pasar hacia adelante
A pesar de la desaceleración, los especialistas advierten que el escenario sigue siendo frágil. Factores como el precio de la energía, el tipo de cambio y la dinámica de los salarios pueden volver a presionar sobre los costos.
Sin embargo, el dato de febrero deja una señal clara: la inflación en la etapa mayorista muestra un freno, al menos en el corto plazo, lo que podría impactar en la evolución general de los precios si la tendencia se consolida.
Un dato clave para la economía real
El comportamiento de los precios mayoristas no solo es relevante para los indicadores macroeconómicos, sino que también impacta directamente en:
- Los costos de producción
- Los precios finales al consumidor
- La rentabilidad de las empresas
- Las decisiones de inversión
Por eso, el 1% de febrero no es solo un número: es una señal que el mercado seguirá de cerca para anticipar el rumbo de la economía en los próximos meses.
Fuente: La Nueva Mañana



