El presidente de Estados Unidos busca apoyo internacional para garantizar la seguridad en una de las rutas energéticas más importantes del mundo, en medio de la escalada del conflicto con Irán.
En medio de la creciente tensión en Medio Oriente, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump pidió a varios países aliados que participen en una coalición militar destinada a garantizar la seguridad del estratégico estrecho de Ormuz, uno de los corredores marítimos más importantes para el comercio mundial de petróleo.
Según el mandatario, al menos siete países fueron contactados por Washington para que envíen buques de guerra y colaboren con una misión destinada a proteger la navegación en esa zona clave del Golfo Pérsico. Trump sostuvo que muchas de esas naciones dependen del crudo que transita por esa vía y deberían involucrarse directamente en su defensa.
El estrecho de Ormuz es considerado un punto estratégico para la economía global: por allí circula aproximadamente una quinta parte del petróleo comercializado en el mundo, lo que convierte cualquier bloqueo o amenaza militar en un riesgo para los mercados energéticos internacionales.
El pedido de Trump se produce en el marco de la escalada bélica entre Estados Unidos, Israel e Irán, que ya lleva varias semanas de enfrentamientos y ataques en distintos puntos de la región. La situación ha generado preocupación en los mercados y provocó un aumento del precio del petróleo ante la posibilidad de interrupciones en el suministro global.
De acuerdo con reportes internacionales, la Casa Blanca evalúa anunciar en los próximos días una coalición multinacional para escoltar buques comerciales que atraviesen el estrecho, aunque por el momento no se confirmaron públicamente los países que integrarían esa fuerza.
Sin embargo, algunas potencias aliadas han respondido con cautela a la propuesta estadounidense. Gobiernos de Europa y Asia señalaron que aún analizan la situación y evitaron comprometer el envío inmediato de fuerzas navales, ante el riesgo de una mayor escalada militar en la región.
Mientras tanto, Irán mantiene una postura desafiante frente a la presión internacional y continúa advirtiendo que responderá a cualquier acción que considere una amenaza directa contra su territorio o sus intereses estratégicos en el Golfo.



