Un informe basado en datos oficiales advierte sobre el fuerte impacto que atraviesa el entramado productivo bonaerense. Además del cierre de compañías y la pérdida de puestos de trabajo, creció la demanda de asistencia social.
La crisis económica que atraviesa la Argentina continúa impactando con fuerza en la provincia de Buenos Aires, el principal distrito productivo del país. De acuerdo con datos de la Superintendencia de Riesgos del Trabajo (SRT), desde fines de 2023 hasta fines de 2025 cerraron 5.832 empresas empleadoras en territorio bonaerense, lo que refleja el deterioro del tejido productivo en el período reciente.
El informe indica que la cantidad de empleadores registrados en la provincia cayó de 153.497 en noviembre de 2023 a 147.665 en noviembre de 2025, lo que evidencia la magnitud de la contracción en la actividad económica.
Esta reducción en el número de empresas tuvo un impacto directo en el mercado laboral. Según los mismos registros, en ese período se perdieron alrededor de 79.090 puestos de trabajo formales en la provincia de Buenos Aires, uno de los distritos con mayor concentración industrial del país.
El fenómeno no es exclusivo de la provincia. A nivel nacional también se registró una caída importante en el empleo y en la cantidad de empresas. Distintos estudios estiman que desde fines de 2023 se perdieron decenas de miles de puestos de trabajo en distintos sectores productivos, en un contexto de caída del consumo interno y cambios en la política económica.
Industria golpeada y caída de la actividad
El deterioro se refleja con fuerza en la industria, uno de los motores de la economía bonaerense. Datos del Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) muestran que durante 2024 y 2025 la utilización de la capacidad instalada en la industria se mantuvo por debajo del 60%, lo que implica que más del 40% del potencial productivo permanece sin utilizar.
Entre los sectores más afectados por la caída de la actividad se destacan la metalurgia, el calzado, las curtiembres y las industrias vinculadas a la construcción, que registraron retrocesos de entre 20% y 25% en algunos casos.
A este escenario se suman cierres y ajustes en empresas de distintos rubros, desde el sector automotriz hasta el comercio minorista. La combinación de caída del consumo, costos operativos elevados y cambios en el esquema de importaciones generó dificultades para numerosas compañías, especialmente pequeñas y medianas empresas.
Aumento de la asistencia social
El impacto de la crisis también se refleja en el plano social. Con la pérdida de empleos y la reducción del ingreso de muchas familias, en distintos municipios bonaerenses se registró un incremento en la demanda de asistencia social y programas de ayuda alimentaria.
Las autoridades provinciales advierten que cada vez más hogares requieren apoyo estatal para cubrir necesidades básicas, un fenómeno que se intensificó en los últimos meses debido a la caída del poder adquisitivo y al aumento del costo de vida.
Un escenario que genera preocupación
La provincia de Buenos Aires concentra cerca del 40% de la actividad industrial del país, por lo que la situación económica del distrito suele reflejar el estado general del aparato productivo argentino.
Especialistas señalan que la recuperación del empleo y del entramado empresarial dependerá de la reactivación del mercado interno, el acceso al crédito y la estabilidad macroeconómica, factores clave para que las empresas vuelvan a invertir y expandir su actividad.
Mientras tanto, el cierre de compañías y la pérdida de puestos de trabajo continúan siendo uno de los principales desafíos económicos y sociales en el distrito más poblado de la Argentina.



