Un torneo barrial de fútbol terminó envuelto en violencia y polémica en la ciudad de La Calera, luego de que las autoridades municipales decidieran suspender el evento por razones de seguridad. La medida generó fuertes protestas de vecinos y derivó en incidentes con trabajadores del municipio, además de denuncias vinculadas a la presunta presencia de organizaciones narco en la zona.
El episodio ocurrió en el barrio Matadero, considerado por las autoridades como un sector de riesgo. Allí, un grupo de vecinos había organizado un campeonato de fútbol en una cancha improvisada, pero el evento no contaba con los permisos ni habilitaciones correspondientes. Ante esta situación, la Municipalidad resolvió impedir su realización y retirar las estructuras instaladas para el torneo.
La intervención municipal que desató el conflicto
Según informaron desde el municipio, la decisión de suspender el campeonato se tomó luego de que vecinos alertaran sobre la realización del evento y manifestaran su preocupación por la seguridad. Funcionarios señalaron que el torneo se había organizado sin autorización formal y que no existían condiciones mínimas para garantizar asistencia médica ni medidas de prevención.
Para impedir el desarrollo del campeonato, empleados municipales se presentaron en el lugar y procedieron a retirar los arcos que habían sido instalados en el espacio público. Sin embargo, la intervención generó una reacción inmediata de algunos vecinos del barrio, quienes se opusieron a la medida.
De acuerdo con los reportes, la situación escaló rápidamente y varias personas atacaron a las cuadrillas municipales, provocando daños en vehículos oficiales y obligando a suspender el operativo.
El temor a la violencia narco
Uno de los argumentos centrales del municipio para suspender el torneo fue el riesgo de que el evento pudiera convertirse en escenario de conflictos vinculados al narcotráfico. Según explicaron autoridades locales, el barrio Matadero es considerado una zona sensible por la presencia de bandas que disputan el control de la venta de drogas.
Funcionarios recordaron que en esa misma zona se registraron episodios violentos en el pasado reciente, entre ellos un tiroteo ocurrido el año pasado que dejó gravemente herido a un adolescente de 13 años, alcanzado por una bala cerca de su vivienda.
Por ese motivo, desde el gobierno local aseguraron que permitir la realización de un evento masivo sin organización formal ni controles representaba un riesgo para los vecinos. “No se trata solo de que comercien en la zona; también hay situaciones de violencia que afectan a los habitantes”, indicaron fuentes municipales.
Protestas y reclamos de vecinos
Tras la suspensión del campeonato, algunos habitantes del barrio convocaron protestas en la zona y frente al edificio municipal para exigir explicaciones por la decisión. Los manifestantes sostienen que el torneo era una actividad comunitaria destinada a los jóvenes del barrio y que la intervención oficial fue desmedida.
Desde el municipio, en tanto, remarcaron que la ciudad cuenta con espacios habilitados para la práctica deportiva, como el Parque Dumesnil, ubicado a pocos metros del lugar donde se pretendía realizar el campeonato. Según señalaron, en ese predio existen instalaciones adecuadas y condiciones para organizar eventos de manera segura.
Interviene la Justicia
El conflicto ya llegó al ámbito judicial. Tras los incidentes y los daños registrados durante el operativo municipal, se iniciaron actuaciones para determinar responsabilidades y esclarecer lo ocurrido.
Mientras tanto, el episodio volvió a poner en discusión la compleja situación social y de seguridad que atraviesan algunos barrios del área metropolitana de Córdoba, donde las autoridades advierten sobre la creciente influencia de redes vinculadas al narcotráfico.
Fuente: Cba24n



