Casi 4 millones de hogares que usan garrafa de gas no reciben el subsidio desde hace un año

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El beneficio estatal destinado a las familias que no tienen acceso a la red de gas natural dejó de pagarse en febrero de 2025. Mientras tanto, el precio de las garrafas aumentó fuertemente y el subsidio quedó prácticamente desactualizado.

En Argentina, cerca de 3,9 millones de hogares que dependen de la garrafa de gas para cocinar, calefaccionarse y realizar tareas cotidianas dejaron de recibir el subsidio estatal que formaba parte del programa de asistencia energética. El último pago del beneficio se realizó en febrero de 2025, por lo que muchas familias llevan ya más de un año sin recibir esta ayuda económica.

El subsidio correspondía al Programa Hogar, una política pública destinada a asistir a los hogares que no cuentan con conexión a la red de gas natural. Este programa alcanzaba a millones de familias en todo el país, especialmente en zonas rurales, barrios populares y regiones donde la infraestructura de gasoductos es limitada.

El monto del beneficio se encontraba fijado en 1.778 pesos por garrafa, una cifra que además permanece congelada desde mediados de 2023, según señalaron organizaciones de defensa de consumidores. Durante ese mismo período, el precio de las garrafas registró un fuerte aumento en el mercado.

Un subsidio cada vez más chico frente al aumento del precio

La garrafa de 10 kilos, la más utilizada en el país, tenía un valor que oscilaba entre 3.500 y 4.500 pesos en diciembre de 2023. Actualmente, su precio puede ubicarse entre 17.000 y 21.000 pesos, dependiendo de la región y del distribuidor.

Esto significa que el subsidio estatal pasó de cubrir aproximadamente el 35% del valor de la garrafa a representar apenas entre el 8% y el 10% del precio actual, lo que redujo considerablemente su impacto real sobre el bolsillo de las familias.

Además, desde 2024 dejó de existir un precio máximo regulado para las garrafas, ya que el Gobierno eliminó el sistema que fijaba topes para el valor de este combustible. En su lugar se estableció un precio de referencia, lo que derivó en diferencias importantes entre distintas regiones y puntos de venta.

Millones de hogares dependen del gas en garrafa

De acuerdo con datos del Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC), en el país existen más de 15,9 millones de hogares, de los cuales 7,5 millones no tienen acceso a gas natural por red. Dentro de ese universo, cerca de 3,8 millones utilizan garrafas de gas licuado de petróleo (GLP) para cubrir necesidades básicas como cocinar o calefaccionarse.

Por esa razón, el subsidio del Programa Hogar fue durante años una herramienta clave para garantizar el acceso a la energía en los sectores más vulnerables.

Cambios en el sistema de subsidios

El Gobierno nacional implementó recientemente un nuevo esquema denominado Subsidios Energéticos Focalizados (SEF), que reemplazó el sistema anterior de segmentación tarifaria que clasificaba a los hogares según niveles de ingresos.

En este nuevo modelo se establecen únicamente dos categorías: hogares con subsidios y hogares sin subsidios. Además, el mecanismo de asistencia para quienes utilizan garrafas dejará de pagarse mediante transferencias mensuales y pasará a otorgarse como un descuento directo al momento de comprar el gas.

El nuevo sistema prevé que el descuento se aplique a través de medios de pago electrónicos o billeteras virtuales, con el objetivo de garantizar que el beneficio se utilice específicamente para la compra del combustible.

Reinscripción obligatoria para mantener el beneficio

Durante la transición hacia el nuevo esquema, las familias que anteriormente recibían el subsidio deben reinscribirse voluntariamente en el padrón oficial para seguir accediendo a la ayuda estatal.

Sin embargo, organizaciones de consumidores advierten que muchos beneficiarios desconocen este requisito, lo que podría dejar a millones de hogares fuera del sistema de asistencia energética.

Además, todavía no está definido cuál será el monto del nuevo subsidio ni cómo se aplicará exactamente en cada caso, lo que genera incertidumbre entre las familias que dependen de la garrafa para atravesar los meses más fríos del año.

Preocupación ante la llegada del invierno

La situación genera preocupación entre organizaciones sociales y de consumidores, ya que el otoño y el invierno suelen incrementar el consumo de gas envasado, especialmente en las regiones donde no existe infraestructura de gas natural.

En ese contexto, especialistas advierten que la falta de definiciones claras sobre el nuevo sistema de subsidios podría afectar el acceso a la energía de millones de hogares en todo el país, en un momento en que el costo de las garrafas continúa aumentando.

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