La tensión en Medio Oriente volvió a escalar con fuerza luego de que el movimiento chiita libanés Hezbollah lanzara una nueva ofensiva con decenas —e incluso cerca de un centenar— de cohetes contra el norte de Israel. El ataque se produjo como respuesta a los intensos bombardeos israelíes en territorio libanés registrados en los últimos días, en un conflicto que amenaza con ampliarse a toda la región.
Según reportes militares y medios internacionales, los proyectiles fueron disparados desde el sur del Líbano hacia diversas zonas del norte de Israel, incluyendo regiones de Galilea y ciudades cercanas a Haifa. El lanzamiento masivo activó sirenas antiaéreas y obligó a miles de residentes a buscar refugio en bunkers y espacios protegidos.
Las autoridades israelíes indicaron que parte de los cohetes fueron interceptados por el sistema de defensa antimisiles, aunque algunos lograron impactar en territorio israelí. En varios puntos se reportaron explosiones y columnas de humo, mientras equipos de emergencia inspeccionaban posibles daños materiales y verificaban si había víctimas.
Una ofensiva en respuesta a los bombardeos
Hezbollah afirmó que el ataque forma parte de una nueva operación militar contra Israel y que se trata de una represalia directa por los bombardeos que el ejército israelí viene realizando en el Líbano. En esas incursiones aéreas, especialmente en barrios del sur de Beirut y otras zonas consideradas bastiones del grupo, se registraron centenares de víctimas entre muertos y heridos en las últimas semanas.
De acuerdo con distintas estimaciones, los ataques israelíes en territorio libanés ya dejaron cientos de fallecidos y provocaron el desplazamiento de cientos de miles de personas, agravando la crisis humanitaria en el país.
Temor a una guerra más amplia
La nueva oleada de ataques ocurre en un contexto de fuerte escalada regional que involucra también a Irán y a otros actores aliados. Analistas internacionales advierten que el frente entre Israel y Hezbollah se ha convertido en uno de los escenarios más peligrosos del conflicto actual en Medio Oriente.
En respuesta al ataque con cohetes, el gobierno israelí anunció que intensificará sus operaciones militares contra posiciones de Hezbollah en el Líbano y advirtió que continuará actuando para proteger a su población.
Mientras tanto, organismos internacionales y distintos gobiernos volvieron a llamar a la moderación para evitar una escalada aún mayor que podría derivar en una guerra regional de gran escala. Sin embargo, los combates y bombardeos continúan, y la situación en la frontera entre Israel y Líbano sigue siendo extremadamente volátil.
Fuente: La Nueva Mañana



