Ante el avance de actividad minera sobre la Reserva Natural de Villa Allende, vecinos y ambientalistas se manifestaron en la Municipalidad los primeros días de marzo. Realizaron una caravana y se movilizaron exigiendo intervención de las autoridades ante un posible avance de la cantera sobre el ejido natural protegido.
El Consejo denuncia que la empresa minera busca iniciar la fase 2 de explotación y extracción y ocupar más de mil hectáreas de la reserva. Argumentan que la ordenanza que protege la zona, prohíbe la actividad minera en el sector.
“La actividad minera es regulada por la Provincia”
El secretario de Gobierno de la Municipalidad de Villa Allende, Felipe Crespo, explicó a La Nueva Mañana, que se reunieron con el Consejo de Ambiente para hablar acerca del avance de la cantera. “En marzo, le solicitamos a la cantera los permisos habilitantes que tenían para continuar con esta nueva fase. Sucede que ya terminaron de explotar la zona uno en la que se encontraban trabajando desde hace más de 40 años. Se agotaron los áridos que extraen entonces deben avanzar sobre otra zona. La actividad minera es regulada por la Provincia es por eso que verificaremos la documentación pertinente”” explicó el funcionario.
La Municipalidad explicó que los permisos que le otorgan a la empresa minera son de rango provincial. Asimismo, ratificaron que han exigido a cantera que acredite los permisos actualizados para avanzar en esta nueva etapa. “Se trata de una actividad privada”, dijo.
“Necesitamos los insumos que extraen”
La cantera trabaja con el municipio, provee de materiales de construcción a Villa Allende y a Córdoba. “No son deseadas pero necesitamos los insumos que extraen”, expresó Crespo.
Desde el año 82 opera la cantera sobre ese sitio. Particularmente sobre este conflicto, la Municipalidad se comprometió a revisar los permisos otorgados y trabajar en conjunto con el Consejo de Ambiente sobre un ordenamiento territorial. Contactaran a un técnico especializado para armar un plan sobre la reserva.
“Destruyeron dos cerros completos en plena zona roja de bosque nativo”
Joaquín Elgueta, integrante del Consejo Municipal de Ambiente, declaró en una entrevista en radio Nexo: “Reventaron cerca de 300 metros por 50 de ancho en uno o dos días. Tienen maquinas muy potentes, primero avanzan y después pagan la multa”.
En un comunicado, la Comunidad de Ambientalistas Quebracho y las asambleas ambientalistas de Sierras Chicas declararon: “Hoy domingo 1 de marzo del año 2026 estamos en alerta ambiental, en la zona del brutal desmonte del bosque nativo de alto valor de conservación en la Reserva Supaj Nunu de Villa Allende. La cantera El Gran Ombú, con el objetivo de avanzar en la etapa dos y tres de su proyecto minero ecocida y contaminante, cometió este delito ambiental mediante una total inacción de las autoridades políticas responsables. Destruyeron dos cerros completos en plena zona roja de bosque nativo. La reserva es un territorio protegido por ordenanzas, historia y por la comunidad. Cientos de hectáreas corren peligro de desaparecer” concluyeron.
Un terreno en disputa, tensiones y resistencia
En el corredor Sierras Chicas, sobre el camino San Fernando con dirección al Pan de Azúcar se ubica la Reserva Hídrica y Natural de Villa Allende. Se trata de un área protegida y uno de los espacios verdes más importantes de la provincia de Córdoba.
Desde el año 2002 el ambiente natural de la reserva se encuentra protegida bajo el amparo de una ordenanza municipal. Su superficie abarca alrededor de 8.000 hectáreas y alberga fauna y flora característica de los bosques serranos de nuestra provincia. Por ejemplo, algarrobos, quebrachos, molle, tala, zorros, pumas, aves y reptiles. Además, allí habitaron comunidades indígenas por lo que sus sitios arqueológicos constituyen el patrimonio histórico cultural de la zona. Podemos encontrar por ejemplo morteros que utilizaban para la molienda.
El geógrafo Joaquín Deon dedicó muchos años de estudio a la reserva de villa allende principalmente por su valor cultural. Afirmó que hay construcciones de pueblos originarios, que habitaban comechingones, lules y vilelas. En periodo colonial, allí funcionaron espacios vinculados a misiones jesuíticas.
El nombre original de la Reserva es Supaj Ñuñu proveniente del quechua en referencia a la forma que tienen los cerros de la zona.
Motos, cuatriciclos e incendios forestales
La reserva no solo se encuentra expuesta a los avances mineros, sino también a circuitos clandestinos de enduro y cuatriciclos e incendios forestales.
Antes de llegar al ingreso de la reserva y ,próxima a la zona protegida, se encuentra la planta desde donde opera la cantera El Gran Ombú S.A, una empresa dedicada a la extracción de piedra, arena y otros yacimientos utilizados para obras de construcción que opera en la zona desde hace más de 40 años. Se estima que allí hay más de 80 trabajadores. Su actividad desembocó en múltiples conflictos ambientales por los permisos sobre el uso del suelo, la cercanía de trabajo en área protegida, la modificación del cauce del río, el daño a la biodiversidad, entre otros.
En el año 2005 se creó el Consejo Municipal de Ambiente de Villa Allende, un ente consultivo y participativo integrado por vecinos, profesionales y representantes de la comunidad cuya función es involucrarse en la gestión de políticas ambientales del municipio. Las discusiones planteadas permitieron visibilizar las problemáticas e instalaron debates, como el de la cantera.
En julio del año 2020, vecinos advirtieron la presencia de personas identificadas como guardias de seguridad que limitaban el acceso a la reserva.
Esto despertó el descontento y desembocó en la organización de grandes movilizaciones que frenaron el cierre del camino San Fernando.
Puntualmente sobre este tema, en un comunicado oficial, la empresa desconoció los hechos y manifestó su intención de avanzar estableciendo diálogos con todas las partes.
Fuente: La Nueva Mañana
